La dirigente del Movimiento Evita, Mariana Robustelli, se convirtió ayer en diputada provincial después de un acalorado debate donde volvió a poner en foco la dura interna dentro del justicialismo santafesino. Apenas 19 miembros de la Cámara baja apoyaron su nombramiento, contra cinco que se opusieron y nueve que se abstuvieron. Los otros 16 faltaron y así quedó claro que el tema no sólo formó parte de un conflicto de intereses sino también de una disputa por el poder en el PJ.
Mariana Robustelli fue elegida Diputada Provincial en el lugar que dejó vacante Silvia De Césaris
El debate cruzó de forma transversal a todos los partidos, porque no todos los diputados de un mismo sector votaron igual. La cuestión formal se centró en dos aspectos normativos: una meramente jurídica, donde la ley de primarias abiertas Nº 12.367 plantea que las suplencias deben cubrirse de acuerdo al orden de prelación de la lista; y la otra es una interpretación positiva de la ley de cupo, a partir de la cual un tercio de la Cámara baja tiene que ser ocupado por las mujeres.
De un lado de ese tironeo estaba el bielsista Julio Ricardo López; del otro la rossista Mariana Robustelli. O sea, una vez más el mayoritario peronismo (tiene 28 diputados sobre 50) terminó por hacer institucional un problema que no pudo resolver en el marco de sus propias estructuras. Así lo entendió buena parte del Frente Progresista, que se abstuvo, aunque la socialista Inés Bertero y Alicia Gutiérrez (Partido SI) votaron a favor de la integrante del Movimiento Evita por entender que la Cámara debe respetar el cupo femenino.
De igual manera actuó el bloque de Unión PRO y los bloques que son fieles al presidente de Diputados, el rossista Luis Rubeo. En ese lugar están 100% Santafesino, el Frente para la Victoria, Movimiento Evita, el Partido del Progreso Social y Producción y Trabajo. En tanto, cuatro diputados que estaban con María Eugenia Bielsa, más el radical Santiago Mascheroni, optaron por apoyar a López y lo justificaron en el hecho de que la ley Nº 12.367 establece que “los reemplazos se harán siguiendo el orden correlativo de postulación (corrimiento) de las nóminas de titulares y luego suplentes”.
Fue el justicialista Héctor Acuña, quien también se abstuvo, el que despejó las suspicacias para dar lugar a algunas certezas. Entre otras cosas, dijo que era “incómodo” pelearse por una banca y se lamentó que sus compañeros partidarios no hayan zanjado esa discusión en un ámbito propio pero, fundamentalmente, atribuyó la pelea a “la puja de poder” en el PJ. Luego, su colega Leandro Busatto, que es el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, leyó varios de los argumentos jurídicos que le daban la razón a Robustelli.
Según los bielsistas Alberto Daniele y Pablo Di Bert, todas esas justificaciones fueron tiradas de los pelos para ajustar lo aprobado ayer a la conveniencia política del rossismo. “Estoy asombrado por el esfuerzo intelectual de hombres y mujeres probos de esta cámara para torcer el espíritu de una ley (la de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias)”, remarcó el primero de ellos en el recinto.
También le apuntó a Rubeo, principal espada legislativa de Agustín Rossi, cuando le recordó que hace un par de semanas le pidió al gobernador Antonio Bonfatti que “cumpla la ley” que preveía publicidad electoral gratuita para todos los partidos. El mandatario santafesino vetó parte de esa norma por la imposibilidad de llevarla a la práctica y entonces Rubeo expresó: “Las leyes no se interpretan, se cumplen”. Ayer, Daniele le hizo sentir el peso de las palabras al titular de la Cámara baja.
Di Bert, en tanto, se quejó porque la mayoría circunstancial en Diputados la elección que hizo la gente en 2011, “porque esta lista (del justicialismo) la eligió cada uno de los habitantes de esta provincia y los legisladores no podemos ser soberanos sobre esa voluntad popular”, graficó.
Para este dirigente del bielsismo no caben dudas de que el reemplazante de De Césaris debía ser el suplente inmediato (Julio López) y no Robustelli, porque el cupo femenino sólo es obligatorio para la integración de las nóminas y la ley Nº 12.367 no dice nada sobre cómo debe ser la integración de los cuerpos parlamentarios.
Por último, es de remarcar que en febrero pasado cuando renunció María Eugenia Bielsa no asumió una mujer en su reemplazo sino un hombre, José María Tessa. La explicación que se dio ayer es que en aquella oportunidad no se vulneró el cupo femenino en la integración del cuerpo legislativo.
Sin embargo, para el bloque bielsista lo que primó esta vez fue cerrarle la asunción a un dirigente que no comulga con Agustín Rossi sino con la ex vicegobernadora, la misma que dio un paso al costado después de denunciar que el actual ministro nacional pactó con el socialismo.














