La paloma torcaza pasó de ser parte habitual del paisaje urbano a convertirse en un problema serio para productores agrícolas, autoridades sanitarias y municipios. Así lo afirmó el senador por el departamento San Justo, Rodrigo Borla, en diálogo con Fabián Acosta en el programa Mañana UNO por 106.3, donde detalló el proyecto que ya tiene media sanción en el Senado santafesino y que busca declarar a la especie como plaga en la provincia.
Pérdida de cosechas, enfermedades y daños urbanos: el Senado avanzó con la ley contra la paloma torcaza
La iniciativa prevé coordinar acciones entre INTA, CONICET y municipios para limitar el crecimiento poblacional de la especie. Rodrigo Borla, autor del proyecto, advirtió que “el problema ya es regional”.
José Busiemi
“Este no es un proyecto para matar la paloma, sino para tener un programa de control y disminuir su reproducción”, aclaró el legislador.
Un crecimiento exponencial con fuerte impacto rural
Borla sostuvo que el crecimiento poblacional de la paloma torcaza es “exponencial y preocupante” y que actualmente se reproducen “entre tres y cuatro veces al año”, cuando históricamente lo hacían “una o dos veces”.
Según datos aportados por el legislador, en algunos sectores del departamento San Justo “entre el 15% y el 20% de la producción de girasol se pierde por el ataque de palomas y loros”. Además, señaló que la especie “ya no solo consume girasol, sino también sorgo y soja, agravando el impacto económico”.
Efectos sanitarios y urbanos
El senador también advirtió sobre los problemas que genera la presencia creciente en áreas urbanas. Entre los riesgos mencionados se encuentran:
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Citococosis, una enfermedad transmisible a humanos.
Contaminación de tanques de agua a cielo abierto por deposiciones.
Corrosión de estructuras por la acidez de la materia fecal.
“Hay ciudades del mundo donde alimentar palomas es delito. En Venecia se multa y en Hong Kong hay pena de prisión”, señaló Borla, ejemplificando el nivel de preocupación internacional por el avance de la especie.
La iniciativa plantea la creación de un programa provincial de control de población con participación de organismos científicos y productivos. Entre las entidades convocadas estarán: INTA, Cofema, Conicet, Senasa, universidades públicas y privadas y el ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Productivo
Borla puntualizó que el eje será la disminución de la reproducción, y no el uso de métodos prohibidos o letales, y adelantó que ya existen líneas de investigación que abarcan desde repelentes hasta semillas con efecto anticonceptivo utilizados en otros puntos del país.
“Si Santa Fe controla la población pero no lo hacen Entre Ríos, Chaco o Córdoba, vamos a seguir con el mismo problema. Por eso estamos trabajando en conjunto con otras provincias”, remarcó.
El proyecto ahora deberá ser tratado en la Cámara de Diputados. De aprobarse, el gobierno provincial quedará habilitado a diseñar e implementar el plan de control: “Si en febrero tenemos aprobada la ley, ya podemos avanzar con el programa”, sostuvo Borla.
















