El conflicto que mantiene un sector de la Policía con el gobierno provincial en reclamo de recomposición salarial y mejores condiciones de trabajo escaló en tensión cuando el jefe de la fuerza de seguridad, Luis Maldonado, encaró a los manifestantes en plena calle para pedirles que depusieran en su actitud y en su lugar recibió como respuesta insultos, gritos, empujones y hasta escupidas.
Protesta en la Unidad Regional II: increparon duramente al jefe de Policía de Santa Fe
Luis Maldonado fue agredido cuando salió a la calle para instar a sus subordinados a que levanten la protesta y vuelvan a sus puestos
El jefe de Policía provincial encaró a los manifestantes y recibió todo tipo de insultos
El incidente se produjo poco después de la conferencia de prensa en la que el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, había instado a los manifestantes para que volvieran a sus puestos luego de suspender los pases a disponibilidad de unos 30 agentes que se habían plegado a la protesta.
Maldonado, quien se encontraba desde muy temprano en la sede de la Unidad Regional II de Rosario, en Ovidio Lagos al 5200, y ya había mantenido más temprano un entredicho con policías manifestantes, atravesó el portón de acceso de Jefatura y se dirigió hacia un grupo de uniformados.
Malestar
Su intención, al parecer, fue persuadir a las personas que seguían plegadas a la medida de protesta y que en importante número se habían agolpado en ese lugar en medio del sonido casi ensordecedor de las sirenas de lo móviles policiales que reforzaban el malestar del personal policial.
En medio del ulular de las sirenas y del humo que provenía de la quema de cubiertas, el funcionario policial salió a la calle y enseguida fue rodeado por personas con uniformes y también civiles. Maldonado instó a quienes protestaban a que acaten el pedido que había hecho el ministro minutos antes, pero fue insultado, empujado y hasta escupido por familiares o allegados a policías.
Maldonado tuvo que retroceder en medio de una “nube” de manifestantes y periodistas que lo rodeaban e ingresó otra vez al predio de la Unidad Regional II.














