El estado de salud de Alejandra "Locomotora" Oliveras sigue siendo crítico, aunque clínicamente estable, según informó el jefe de Terapia Intensiva del Hospital Cullen, doctor Néstor Carrizo. La exboxeadora permanece internada en cuidados intensivos luego de haber sufrido un ACV isquémico grave.
¿Qué provocó el ACV que dejó a la "Locomotora" en estado crítico?
El jefe de Terapia Intensiva del Hospital Cullen, Néstor Carrizo, destacó que la boxeadora continúa bajo sedación y con asistencia respiratoria.
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Alexis y Alejandro, los hijos de Alejandra "Locomotoras" Oliveras
“Clínicamente, se encuentra estable desde el punto de vista de los controles de presión, oxigenación y con un seguimiento neurológico permanente. Es un cuadro muy fluctuante, que cambia hora a hora”, explicó Carrizo.
Respecto al manejo de la sedación, el médico señaló que se ajusta en función de la evolución del cuadro. “Como expliqué ayer, el manejo de la sedación en una paciente neurocrítica como ella depende de su respuesta clínica. Se hacen pequeñas ventanas y la respuesta neurológica también presenta fluctuaciones", dijo.
El especialista remarcó que no hubo grandes cambios en las últimas 72 horas, y que los signos vitales de Oliveras se mantienen dentro de parámetros aceptables. “Lo positivo es que logramos evitar que el cuadro derivara en una muerte encefálica por hipertensión endocraneana, algo que era uno de los mayores riesgos iniciales”, afirmó.
Secuelas
El ACV que sufrió fue provocado por un coágulo que obstruyó la arteria silviana, lo cual interrumpió el flujo sanguíneo en una zona crítica del hemisferio izquierdo del cerebro. “Puede deberse a un coágulo formado en otra parte del cuerpo, como el corazón o la arteria carótida, que luego migra y bloquea una arteria más pequeña”, explicó Carrizo.
Aun con este leve panorama de estabilidad, el pronóstico sigue siendo reservado. “Es una paciente que sigue en estado crítico, dependiente de la asistencia respiratoria, de medicamentos cardiovasculares y de múltiples cuidados integrales. Si logra superar esta etapa, quedarán secuelas neurológicas importantes”, adelantó el jefe de Terapia.
Sobre el daño cerebral, el médico confirmó que se trata de una zona irreversible del hemisferio izquierdo, que regula la movilidad del lado derecho del cuerpo y funciones como el lenguaje. “Estamos tratando de preservar el resto del cerebro que no ha sido afectado ni por el infarto ni por el edema”, sostuvo.
Consultado sobre una eventual reducción de la sedación, Carrizo advirtió que los tiempos del cerebro no son inmediatos. “Pueden pasar días o semanas. No esperamos cambios bruscos. El objetivo es mantener la estabilidad y evitar cualquier retroceso”, concluyó.
Por ahora, el equipo médico sigue concentrado en preservar su vida. Las próximas decisiones dependerán de cómo evolucione su estado neurológico y sistémico.










