La comunidad de San Cristóbal se prepara para una jornada de reclamo y reflexión. Este domingo, a partir de las 21, familiares y allegados de Delfina se manifestarán en la Plaza Rivadavia portando velas blancas. El objetivo es exigir justicia y seguridad tras el feroz ataque que sufrió la menor el pasado 1 de enero, que la dejó con graves secuelas físicas y psicológicas.
San Cristóbal se moviliza por Delfina, la adolescente de 15 años atacada brutalmente por una patota de menores
Bajo la consigna “No hay excusas frente a la violencia física”, familiares y vecinos marcharán este domingo en Plaza Rivadavia. La joven de 15 años salvó su vida de milagro tras ser emboscada y apuñalada en el rostro.
San Cristóbal se moviliza por Delfina, la adolescente de 15 años atacada brutalmente por una patota de menores
Una emboscada fatal
El hecho ocurrió la noche de Año Nuevo, cuando Delfina salió hacia un kiosco y fue interceptada por una "banda" de cinco jóvenes que, según denunció su madre, Luciana, la esperaron durante dos horas. El relato de los hechos es estremecedor: la adolescente intentó refugiarse en un comercio, pero el propietario cerró la atención y la dejó desprotegida ante los agresores.
“Dos la sostenían y los otros intentaban apuñalarla. Querían llegar al cuello”, relató Luciana. La intervención heroica de un automovilista, que resultó herido en sus manos al forcejear con los delincuentes, evitó que el ataque terminara en femicidio. Ante la falta de ambulancias, fueron los propios vecinos quienes la trasladaron de urgencia en una camioneta particular.
El estado de salud: heridas de gravedad
Delfina permanece internada en el Hospital Cullen, donde recibe cuidados especializados. El ataque dejó marcas profundas: presenta cortes de gravedad que atraviesan uno de sus ojos y una herida profunda en la mejilla derecha que requerirá complejas intervenciones de cirugía estética para su reconstrucción.
La investigación por tentativa de homicidio ya cuenta con cinco personas identificadas: tres detenidos (un joven mayor de 18 años y dos menores de 16 años) y dos implicados en libertad (menores de 15 años que, por su edad, resultan inimputables ante la ley penal)
La marcha del domingo busca visibilizar la vulnerabilidad de las víctimas ante estos ataques grupales y exigir que todos los responsables enfrenten las consecuencias de una violencia que, según su familia, no tiene justificación alguna.















