Susana Trimarco, la mamá de Marita Verón –la joven secuestrada por una red de trata en 2002, en Tucumán–, estuvo en Santa Fe para brindar una capacitación sobre el delito de trata de personas. En su paso por la ciudad, la referente en la lucha contra la explotación sexual se refirió a la necesidad de trabajar en la contención de las mujeres rescatadas y dijo que en Santa Fe “hay mucha trata”. Luego, en diálogo exclusivo con Diario UNO, se refirió al debate sobre la regulación de la prostitución y marcó que “no es un trabajo digno”.
Trimarco: “Santa Fe es un lugar de captación y de explotación”
En el marco de la visita de la presidenta de la Fundación María de los Ángeles se brindó la capacitación “El delito de la trata de personas. Contextualización, políticas públicas y abordaje periodístico”, coordinada junto al Programa Memoria en Movimiento de Nación. Pero además Trimarco se reunió con el gobernador Antonio Bonfatti, el ministro de Seguridad Raúl Lamberto y la secretaria de Delitos Complejos Ana Viglione para delinear acciones conjuntas en la lucha contra la explotación sexual de las mujeres en el territorio provincial.
“Vamos a poner en Santa Fe un anexo de la Fundación María de los Ángeles para trabajar coordinadamente con el Estado.”, anunció Trimarco, quien destacó que ya hay una sede en Rosario con la que se está trabajando hace tiempo.
En ese sentido, Bonfatti sostuvo: “Vamos a seguir trabajando a través de la Secretaría de Delitos Complejos, donde hay una área específica para todo lo vinculado a la trata de personas, hemos logrado desbaratar algunas organizaciones y continuaremos por esa vía, ese es el compromiso de nuestro gobierno”.
“Acá hay mucha trata”
Para la madre de Marita es necesario continuar investigando las redes de trata y el narcotráfico para poder terminar con ese flagelo. Pero, también, señaló que se debe avanzar en la protección integral de las víctimas porque, una vez liberadas, siguen siendo vulnerables y, muchas veces, no tienen a quién recurrir por lo que vuelven a caer en manos de los explotadores.
Además se refirió a lo que ocurre en la provincia y marcó que aquí las mujeres son captadas para ser explotadas en otros lugares pero que también hay una importante explotación de víctimas en Santa Fe. Por lo tanto, llamó a repensar las condiciones que hacen que los varones paguen para tener sexo y así enriquezcan a los proxenetas.
“Acá hay mucha trata de personas. En Córdoba tenemos muchas chicas que son Santa Fe y se las ha rescatado allá. También hay chicas de allá que las trajeron para acá. Estamos trabajando coordinadamente con la dependencia de Trata de Personas de esta provincia, donde hay excelentes profesionales que articulan con la oficina de la Fundación que tenemos en Rosario. Pero creo que hace falta más esfuerzo”, resaltó Trimarco.
Al respecto detalló que hay que hacer un seguimiento de las mujeres rescatadas porque en muchas oportunidades no pueden volver con sus familias porque están amenazadas. “Lo que hace falta es que cuando se rescate a una víctima, esa mujer sea contenida. La provincia tiene que darle seguridad. Hay víctimas que no pueden volver con su familia porque los tratantes saben dónde y cómo viven, saben que son familias humildes que les tienen miedo a ellos. Entonces no pueden volver a su casa. Hay que darle un lugar de alojamiento, resguardo y contención”, señaló y resaltó: “Yo creo que eso es lo que está haciendo falta acá, por eso estamos trabajando y conversando con el ministro Lamberto y la secretaria de Delitos Complejos para que podamos organizar todo eso y que la víctima de trata de personas tenga una cobertura sólida del Estado. No puede andar deambulando porque después los tratantes la vuelven a agarrar, la vuelven a llevar y a caer en lo mismo”.
—¿Es un lugar de captación Santa Fe?
—Creo que Santa Fe es un lugar de captación y, también, de explotación porque mi hija en 2005 hizo un pedido de auxilio de acá. Un médico de un servicio de emergencia llamó a Tucumán, a una emisora, diciendo que en un departamento habían llamado para asistir a una chica y que esa chica le dijo: “Yo soy a la que están buscando, me llamo Marita. Por favor ayúdeme, me tienen secuestrada”. Ese médico se puso nervioso, no supo cómo actuar, llamó a una emisora en Tucumán y LV12 en lugar de buscar a la madre, que era yo, se puso a decir en la radio que Marita Verón está pidiendo auxilio desde Santa Fe. Cuando el Ministerio de Justicia de la Nación viene a Santa Fe a querer buscarla no la encontraron. Cuando llegaron al lugar vieron que era un departamento que alquilaba una gente de Tucumán, allegados de Rubén La Chancha Ale. Esta gente está por todos lados.
Por eso, insistió con que las investigaciones tienen que ser muy cuidadas, que la policía junto a la justicia y el Estado tienen que trabajar de forma reservada para que los operativos sean positivos.
Dignidad y oportunidades
Tras inaugurar la capacitación, que tuvo lugar en la sede de la cartera de seguridad, Trimarco dialogó con Diario UNO y se refirió a la necesidad de promover un cambio social que termine con la idea de que las mujeres pueden ser contratadas para satisfacer los deseos sexuales de los hombres. Además manifestó que la prostitución no debe ser regulada como un trabajo porque no aporta dignidad y que las mujeres que están en esa situación terminan solas, pobres y enfermas.
“Por todos lados estamos capacitando y hablando con la gente para que esos jóvenes sean multiplicadores de la lucha contra la trata de personas en el mundo. Creo que nos tenemos que preparar porque ningún padre, ninguna madre está preparado; yo no estuve preparada para lo que me pasó”, contó y agregó: “Cuando me la llevaron a mi hija salí a la calle despavorida sin saber qué pasaba y ahí aprendí. Fue muy duro para mí. Entonces yo no quiero que esas familias, esas mujeres, esas niñas pasen lo que nos pasó. A Mica hace 12 años que le arrancaron su madre y ella todavía la espera. Ella vio y aprendió todo esto en el camino porque yo la crié en mis brazos. No podemos permitir que otra familia siga sufriendo lo que a mí me tocó y para eso lucho, para eso estoy parada acá porque no quiero que a nadie le pase lo que me pasó a mí. Yo creo que si queremos lo mejor para las mujeres, la prostitución no lo es”.
De todas maneras dijo que respeta a las mujeres que dicen que están en esa situación porque quieren pero, reconoció que muchas veces esas mismas mujeres llegan a la fundación a pedir ayuda.
—¿Cree que no se puede considerar la prostitución como un trabajo?
—Por supuesto. Mientras siga habiendo consumidores de prostitución y de la trata esto va a seguir. Dentro de los prostíbulos hay chicas que, supuestamente, dicen que están trabajando porque quieren pero también son explotadas de una manera o de otra. Además están las chicas que son víctimas de trata de persona. Hay que cambiar la mente de los hombres para que no vayan a los prostíbulos, para que entiendan que no van a ser menos hombres por no ir a esos lugares; al contrario, más hombre van a ser si consiguen a una mujer en pleno en lugar de ir a un prostíbulo para tener sexo con una mujer. Esa mentalidad, esa naturalización, es lo que tenemos que cambiar.
—¿Y cómo se logra ese cambio?
—Trabajando, luchando, charlando, dando capacitaciones, hablando y haciéndoles ver que eso no sirve. Tienen que comprender que están sacando el dinero de su hogar para darle a los narcos y a los tratantes de personas para que se sigan haciendo ricos. Eso es lo único que logran pagando por tener sexo dos minutos con una mujer.
—¿Qué opinión le merece el proyecto de Ammar (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina) que promueve la regulación del trabajo sexual sin proxenetas, a través de la figura de cooperativas de mujeres? ¿Es posible aplicar un sistema de esas características en la situación actual de la Argentina?
—No me gusta opinar porque yo no estoy de acuerdo con un grupo de mujeres que tienen una organización que dicen que le dan contención a otras mujeres. Yo he caminado por todo el país y he visto que algunas están de acuerdo y otras que no piensan como ellas. Porque, en realidad, no tienen ningún beneficio. Entonces, yo creo que la prostitución no es un trabajo digno. Una mujer necesita vivir en pleno la vida, que sea respetada. Una mujer no necesita tener un trabajo en el que tenga que acostarse con 50 tipos para ganar un peso. Yo creo que eso no es digno y es un mal ejemplo para la familia, para sus hijos. Pienso que una mujer tiene que tener oportunidades de vida, de capacitarse porque dentro de cada mujer están las garras para aprender otras cosas más útiles y más dignas para la vida de la familia. Y yo lucho por eso, por todas las mujeres, para que tengan otra oportunidad de vida y voy a seguir haciéndolo.
En ese sentido, la presidenta de la Fundación María de los Ángeles resaltó que en su lucha ha podido conocer y compartir con muchas mujeres en situación de prostitución que le han indicado que no eligieron esa vida, que llegaron a ella por la falta de oportunidades para desarrollarse en otros ámbitos. Y que eso las ha llevado a terminar muy enfermas, solas y abandonadas.
“Yo escucho voces de distintos lados y hay muchas que no quieren ni han elegido esa vida. Y que por circunstancias de la vida tuvieron que caer en eso pero ellas dicen que no han querido eso para su vida porque eso no es vida. Terminan enfermas con parkinson y con enfermedades incurables, después nadie las ayuda porque no hay una cobertura que la ayude a esa chica”, contó.
Por lo tanto, Trimarco sostiene que es necesario pensar en políticas públicas que permitan que las mujeres accedan a otras posibilidades y puedan delinearse un futuro digno.
“Por eso te digo que yo no quiero eso para las mujeres porque terminan mal y no terminan con una familia. A ellas, a las que están en esa situación, les digo que tienen que ser ejemplo y decirle a las otras mujeres que ésa no es la vida que tienen que tener, que hay otra vida más hermosa, plena y llena de posibilidades. Porque la prostitución no es un trabajo digno”, concluyó.













