Santa Fe

Un estudio descubrió que trabajadores del país quieren una semana laboral más corta

Tras los cambios que introdujo la pandemia, los trabajadores buscan modificaciones en la jornada. Un informe señala que eso no incide en la productividad

Miércoles 20 de Octubre de 2021

La pandemia modificó la percepción de los trabajadores sobre el mundo laboral y uso del tiempo libre. Casi las tres cuartas partes de los empleados (72%) quieren que las empresas se replanteen la duración de la semana laboral y el número de horas que se deben trabajar y más de la mitad (57%) cree que su trabajo se podría hacer en menos de 40 horas.

Así se desprende de un estudio realizado por el Grupo Adecco, compañía líder en contratación de recursos humanos, realizado a nivel global del que participaron trabajadores argentinos.

Esta tendencia también está respaldada por un número contundente: el 75% de los trabajadores piensa que es importante mantener la flexibilidad como parte de la vuelta a la normalidad luego de la pandemia.

En rigor, los replanteos a la duración de la semana laboral o mantener o aumentar la flexibilidad horaria son algunas de las respuestas que surgieron del estudio, el cual muestra que “la productividad ha sobrevivido al cambio y a un modelo de trabajo híbrido que muchas compañías comenzaron a implementar en Argentina y en el mundo”, indicó la consultora.

“Gracias a que la gente gestiona cada vez mejor su tiempo y el equilibrio entre la vida profesional y personal, más de ocho de cada 10 personas encuestadas (82%) afirma que su productividad se ha mantenido o ha mejorado en los doce últimos meses”.

Una nota publicada por La Capital sobre la situación de las empresas de la región y el teletrabajo señaló que “muchas firmas privadas, grandes, medianas y pequeñas asumieron que el home office (trabajo desde el hogar) es una opción beneficiosa tanto para la compañía como para el trabajador y decidieron sostener la modalidad”.

También que las empresas que decidieron continuar con el teletrabajo, ya sea durante toda la semana o de manera parcial, son las que descubrieron que en este tiempo de pandemia el rendimiento de los trabajadores es igual o mayor y que el personal se siente más aliviado al no tener que trasladarse (en colectivo, moto o auto), por lo cual bajan los niveles de estrés, porque pasan más tiempo con sus familias, especialmente lo valoran los que tienen hijos pequeños a los que habitualmente ven muy poco, y les resulta más cómodo organizarse desde su casa.

Esto confirma los datos del relevamiento de Adecco, aunque el informe también detectó que “las empresas y los líderes aún tienen que adaptarse a la demanda de métodos de valoración por resultados en lugar del modelo basado en horas”. De hecho, solo el 36% cree que su supervisor basa su rendimiento en resultados por encima de las horas trabajadas.

Según este estudio, el 63% de los encuestados dijo que sus habilidades de trabajo digital y a distancia mejoraron; el 50% afirmó que el equilibrio entre la vida laboral y personal había mejorado; el 47% indicó que su gestión del tiempo había mejorado; y el 39% informó mejoras en su apreciación de la confianza depositada en ellos para terminar el trabajo.

Dado que una mayoría de personas (67%) disfrutó en general de cierta autonomía en su propia programación, una proporción de trabajadores igualmente elevada (76%) desea mantener esta flexibilidad en cuanto a cómo y cuándo trabajar de aquí en adelante. Esta flexibilidad se ha valorado extremadamente en todas las zonas geográficas, ya sea por género, edad y etapa de la vida, especialmente por aquellos con niños y con responsabilidades.

La productividad ha sobrevivido al cambio hacia el trabajo híbrido y el 82% siente que es tan productivo o más que antes.

Semana más corta

El número de horas trabajadas ha aumentado un 14% desde 2020, con el 63% de los trabajadores que afirma que trabaja más de 40 horas a la semana. Sin embargo, seis de cada 10 empleados afirman que podrían realizar sus tareas diarias en menos de 40 horas.

Esta desconexión entre las horas trabajadas y las horas que se consideran necesarias es clara en todas las zonas geográficas; los países que más desconexión han sufrido son Japón, China y España. Esto explica el motivo por el cual la mayoría de los encuestados (72%) desea que las empresas revisen la extensión de la semana laboral y el 73% afirma que los contratos deberían centrarse en las necesidades del rol en lugar del número de horas trabajadas.

“A pesar de la aprobación universal del modelo de trabajo híbrido y flexible para la mayoría de los trabajadores, es evidente que existe una experiencia polarizada en los diferentes aspectos del trabajo, que abarcan el bienestar, la carrera profesional, las relaciones y la interacción con la empresa y escuchar a los empleados para identificar qué elementos del trabajo flexible han funcionado bien y dónde hay espacio para mejorar es el primer paso para establecer una nueva norma que funcione para todos”, afirmó Alexandra Manera, directora de recursos humanos de Adecco Argentina y Uruguay y señaló que “las empresas deben reconocer que no existe una solución universal”.

Proyectos en estudio

La reducción de las horas semanales de trabajo comenzó a discutirse en distintos países como Nueva Zelanda, Japón, España y Canadá.

En España, se prevé la implementación en 2022 de la semana laboral de 32 horas a mayor escala mediante una prueba piloto que contempla a empresas impulsado por Más País cuyo líder es Íñigo Errejón. Podría beneficiar a unas 160 empresas y más de 3.000 trabajadores.

También en Ontario, Canadá, prende la idea y se estima que podrá ponerse en práctica el año próximo. Hay un proyecto piloto para fijar una semana laboral de cuatro días que los líderes políticos analizan en función de las demandas de la población. De hecho, una encuesta de Angus Reid publicada en junio de 2020, indicó que más de la mitad de los canadienses apoyarían una semana laboral de cuatro días y 30 horas.

En Santa Fe, el diputado provincial del Frente Social y Popular (FSyP) Carlos del Frade presentó en la Legislatura un proyecto que propone la reducción de la jornada laboral a seis horas y 36 semanales para quienes trabajan en las grandes empresas de Santa Fe, sin disminución del salario y como estrategia para mejorar los índices de empleo. “Los valores salariales vigentes se adecuan a la nueva jornada mediante el incremento proporcional del valor hora. La reducción de la jornada laboral no perjudica de ninguna forma los derechos laborales de las personas trabajadoras”, señala el texto.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario