El 8 de marzo es la fecha definida para celebrar la lucha por los derechos de las mujeres. A lo largo de la historia, ha ido variando su denominación en función del contexto histórico en el que se conmemoraba. Si en un principio, el día estuvo vinculado a un movimiento político bastaron unos pocos años para que fuera tomado por todas las mujeres que estaban ingresando al mundo del trabajo. Hasta que finalmente, y de cara a los avances logrados, se acordó definirlo como el Día Internacional de la Mujer.
Una jornada de trabajo y reflexión en la sociedad
Todos los años, desde 1996, la ONU define diferentes temas para la jornada que apuntan a reflexionar sobre las deudas que existen en la sociedad respecto a las mujeres. Cada uno de las frases que se utilizan están vinculadas a la desigualdad que existe entre varones y mujeres en todos los ámbitos y cómo los problemas sociales afectan de manera diferente a la población de acuerdo a su género.
En ese sentido, en la Argentina se han logrado importantes avances pero también quedan deudas puntuales y profundas que necesitan ser abordadas tanto por los diferentes gobiernos como por la ciudadanía.
Como señala en un comunicado la asociación civil Generar, “aún hoy persisten profundas desigualdades e inequidades. La gran mayoría de las mujeres no ha logrado el pleno disfrute de los derechos, que son universales, imprescriptibles, inalienables e irrenunciables”.
Y, al respecto, agregaron: “Reclamamos al Estado –todavía en discursos puramente declamativos– el cumplimiento de las leyes, implementando las políticas públicas, con recursos y presupuestos acordes, en consonancia con la legislación que se ha logrado. En ese contexto reafirmamos nuestro anhelo de convertir cada 8 de Marzo en un día de afirmación y lucha, por la plena vigencia de Todos Los Derechos Para Todas Las Mujeres”.














