Un grupo de vecinos de barrio María Selva, específicamente aquellos que se ubican a la altura de Castelli al 2100 en cercanías a las instalaciones del frigorífico Don Alejandro, reclaman por mejoras en las condiciones de limpieza de la firma.
Vecinos de María Selva exigen medidas de higiene a un frigorífico
Al igual que sucede con el resto de las viviendas lindantes a la cuadra y el frente del galpón, Jorge Torres sufre a diario las consecuencias de o que considera falta de higiene y ruidos constantes de la empresa.El último hecho, señaló, tuvo lugar el martes por la noche, cuando se registró un incendio, al parecer por un desperfecto eléctrico en el lugar.
Torres, quien vive a solo cuatro metros de distancia de la fábrica relató los malestares que le toca afrontar a diario ante la negligencia de la empresa. "En mi casa hubo una explosión impresionante, salían llamas por arriba del techo", contó el vecino cuyo frente linda con uno de los galpones que posee la firma. En ese momento los vecinos se vieron obligados a evacuar sus viviendas, cortando el suministro de gas y de energía. Un grupo de gente se reunió frente al espacio, al cual arribaron los bomberos y personal del 911. No hubo que lamentar consecuencias mayores ni heridos.
"Los días como hoy no se puede estar en la puerta, por los olores y las moscas" - Jorge Torres, vecino del friogorìfico
"Nosotros venimos padeciendo hace mucho tiempo, el pasillo de mi casa linda con un galpón,-explica Torres- hubo una temporada que brotaba sangre del piso. Hay sangre, moscas, es inimaginable".
Al respecto, el vecino sostuvo que este tipo de escenas se viene sucediendo desde hace quince años en conjunto con los reclamos. En ese sentido Torres aseguró que si bien son conscientes de la importante cantidad de fuentes de trabajo que la empresa genera, solicitan que esta se traslade tal cual prometió hace más de cinco años.
A pesar de los supuestos intentos por dialogar con los responsables del frigorífico, el vecino recalcó que estos no dan explicaciones ni tampoco soluciones a la falta de limpieza e higiene que generan en reiteradas ocasiones. "El martes hablamos con el responsable porque había agua servida sobre la calle que rebalsa constantemente y salen desechos, sangre, tripas. ¡No se imagina lo que es esto!", detalló el vecino.
Estas falencias fueron respaldadas a través de los registros fotográficos que los mismos habitantes de la cuadra realizaron. En estos pueden observarse desde desechos de vísceras, moscas en las viviendas que se encuentran detrás de los galpones y hasta sangre vertida en la calle.
"El martes hablamos con el responsable porque había agua servida sobre la calle que rebalsa constantemente y salen desechos, sangre, tripas" - Jorge Torres, vecino del frigorìfico
"Hemos hablado continuamente con los representantes, les hacemos llegar las inquietudes y problemas que tenemos, que consideramos son imposibles de aceptar", explicó Torres.
Los problemas vinculados con los olores y la presencia de animales como roedores y moscas si bien son constantes, se intensifican durante la época de verano. "Los días como hoy no se puede estar en la puerta, por los olores y las moscas", recalcó el entrevistado.
Ante esta situación Torres manifiesta que está obligado a vivir encerrado en su propia casa. "Tuve que cerrar la galería y estoy enjaulado por las ratas", relata, a pesar de las cantidad de oportunidades en los que los fumigadores han acudido a su vivienda para eliminar a los roedores, esto ha sido inútil. En la actualidad, los vecinos de María Selva que viven en cercanías al frigorífico están a la espera de que este se traslade al predio que está construyendo en Monte Vera.
Este no es el primer reclamo que la firma registra, ya que en el 2012 y como consecuencia de las denuncias de los vecinos en ese entonces, la empresa estuvo a punto de ser clausurada. Sin embargo y gracias a la intervención del Sindicato de la Carne se dio marcha atrás con la medida ante la promesa de encontrar solución a los problemas.










