El plantel profesional de básquet de Unión decidió no entrenarse en señal de protesta por retrasos salariales, generando un fuerte impacto en la estructura deportiva del club. La medida expuso tensiones internas y obligó a la dirigencia a acelerar gestiones para descomprimir un conflicto que preocupa en plena competencia oficial.
Conflicto en Unión: paro del plantel de básquet por salarios adeudados sacude la Liga Nacional
Los jugadores de Unión suspendieron los entrenamientos por una deuda salarial y encendieron una alarma institucional.
Por Ovación
Prensa Unión básquet
Crisis en Unión básquet por falta de pago
La jornada que debía ser de trabajo táctico y preparación física terminó convertida en un día de reclamo puertas adentro. Los jugadores resolvieron no participar de la práctica programada como forma de visibilizar una deuda que, según trascendió, se arrastra desde hace varias semanas.
El plantel considera que no se cumplieron los plazos de pago que habían sido comunicados previamente por la dirigencia. Ante la ausencia de respuestas concretas, optaron por una medida gremial que, si bien fue puntual, dejó en evidencia el malestar que atraviesa al grupo.
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Impacto en la Liga Nacional y en el calendario deportivo
El conflicto irrumpe en un momento sensible de la Liga Nacional de Básquet, con un calendario ajustado y exigencias físicas que no permiten interrupciones prolongadas en la planificación. Cada jornada de entrenamiento resulta clave para sostener el ritmo competitivo y ajustar sistemas defensivos y ofensivos.
Desde el cuerpo técnico observan con preocupación la situación, ya que cualquier alteración en la preparación puede incidir en el rendimiento colectivo. Unión venía trabajando en detalles de rotación, balance defensivo y eficacia en transiciones rápidas, aspectos que requieren continuidad en las prácticas.
La postura de la dirigencia de Unión
A nivel institucional, la dirigencia busca encauzar el diálogo para evitar que el conflicto escale. La prioridad es regularizar la situación salarial y restablecer la normalidad en el plantel profesional. En este tipo de escenarios, el manejo de los tiempos y la comunicación interna resultan determinantes para sostener la cohesión del grupo.
Si bien la medida de fuerza fue por 24 horas y se espera que los entrenamientos se retomen con normalidad, el episodio deja una señal de alerta sobre la salud financiera del proyecto deportivo. En Unión, saben que sostener la competitividad en la Liga Nacional no solo depende del rendimiento en la cancha, sino también de la estabilidad fuera de ella.













