El Kily González nunca dudó de continuar al frente del plantel rojiblanco. Pero los resultados y fundamentalmente las actuaciones de Unión lo empujaban hacia el precipicio. El margen de maniobra del DT se iba acotando y los hinchas así se lo hacían saber.
El Kily se encargó de revertir lo que parecía un ciclo cumplido en Unión
El Kily González logró revertir lo que parecía un ciclo cumplido como DT de Unión.
Los silbidos y las reprobaciones luego del empate como local ante Platense, lo pusieron al DT en una situación incómoda y el partido ante Independiente Rivadavia era bisagra. Un mal resultado, podía eyectar a Cristian González, dado que la presión iba en aumento.
Sin embargo, los jugadores salieron a bancar al entrenador dentro de la cancha y golearon a Independiente Rivadavia. Desde el arranque mostraron la actitud y decisión necesaria y a los 7' el Tate ganaba 2-0. Lo respaldaron al Kily donde debían hacerlo y el técnico logró oxígeno.
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Mucho más después del triunfo ante Sarmiento. En este caso, con el plus de dar vuelta un resultado en condición de visitante, ya que arrancó perdiendo y logró revertir la historia. Esas dos victorias inyectaron de confianza al Tate y eso es lo que se observó frente a Boca.
Unión jugó como un equipo grande, precisamente ante uno de los más grandes del fútbol argentino. No salió a ver qué pasaba, sino que asumió una postura de protagonista. Y además fue clave la decisión del DT ya que con el partido 0-0 sacó un defensor como Bruno Pittón para que ingrese Nicolás Orsini.
Así las cosas, el Rojiblanco terminó jugando con tres delanteros y rompiendo la línea de cinco. Arriesgó en el momento indicado y la apuesta fue un éxito. Unión nunca renunció a ganar el partido, aún sabiendo que un empate no era un mal resultado, dado que venía de dos triunfos y enfrente estaba Boca.
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El empate con Platense jugando muy mal, permitiría vislumbrar que el ciclo del Kily estaba agotado. Y es que el equipo involucionaba en lo futbolístico, como así también en los resultados. Parecía que Unión había tocado su techo y que el cuerpo técnico no tenía mucho más para dar.
Sin embargo, el Kily supo reinventarse y darle un impulso al proceso que venía conduciendo. Las tres victorias lo respaldan, pero a veces los resultados no son lo único importante y lo destacable es la mejora en el rendimiento. Como así también la toma de decisiones, para buscar una evolución.
Está claro que en el fútbol, dos semanas son un año en circunstancias normales. El lunes 19 de febrero, Unión empató jugando muy mal con Platense y la gente explotó reprobando al equipo. El miércoles 6 de marzo, 16 días después la gente se fue del 15 de Abril, cantando y celebrando. Esa metamorfosis, fue por obra y gracia del Kily junto a sus jugadores.












