Unión logró el objetivo de quedarse en Primera, cuando dependía casi de un milagro. Y como en el fútbol los milagros se dan de vez en cuando, el Tate usufructuó la providencia divina y festejó como si hubiese sido campeón. Pero apenas, logró mantenerse en la máxima categoría del fútbol argentino.
Unión debe y tiene que tomar el 2024 como punto de despegue
Prensa Unión.
La euforia de Unión por mantener la categoría debe ser un punto de partida para mostrar mayor ambición.
Sufrió más de la cuenta, por impericia de la dirigencia que conformó un plantel limitado y sin recambio. Llegó a la última fecha sin sustento futbolístico y sostenido por la voluntad de sus jugadores y el inflador anímico de su entrenador. Con eso, que suena a poco, le alcanzó, pero está claro que árbol no debe tapar el bosque.
Y es por eso que a futuro, Unión no puede darse el lujo de repetir la historia. La sensación es que su presidente Luis Spahn tomó nota del descontento de los hinchas, pero fundamentalmente de su entrenador Cristian González. El técnico fue muy claro y puso arriba de la mesa los errores que se cometieron y que de ninguna manera pueden volver a suceder.
LEER MÁS: "En el 2024, Unión va a mostrar una mejor imagen"
Por ello, le exigió a Spahn la llegada de refuerzos de nombre y trayectoria, dejando de lado las apuestas. Por eso se sumaron Lucas Gamba y Bruno Pittón, que conocen y muy bien el club. Se busca traer a Mauro Pittón de buena temporada en Central Córdoba y ofertó por Jonathan Gómez, entre otras gestiones que se vienen dando.
A diferencia de otros mercados de pases, la sensación es que la dirigencia se está moviendo, dejando de lado la desidia que acompañó a Spahn en los últimos tiempos. El festejo luego del partido ante Tigre debe ser el punto de despegue y de ningún modo el punto de llegada.
Unión no puede aspirar únicamente a permanecer en Primera cuando son 28 equipos y descienden solo dos. Tiene la obligación de mínima de clasificar a una Copa y pelear por ejemplo la Copa de la Liga. La final entre Platense y Rosario Central tiene que actuar como un despertador para el mundo rojiblanco.
LEER MÁS: Unión anunció los nuevos valores de la cuota societaria
En los últimos años fueron campeones: Colón, Rosario Central, Patronato, Estudiantes y llegaron a finales, Talleres, Banfield y Platense. Y Unión muy lejos de eso. Por lo cual, ya no hay margen para excusas, el Tate debe dejar de lado la mediocridad que viene arrastrando y convencerse de que está para más.
Para eso será clave este mercado de pases y la conformación del plantel. Con lo que tuvo en el 2023, apenas le alcanzó para zafar. Unión sacó la cabeza del agua, pero ahora tiene que aprender a nadar. No sirve solo flotar y permanecer en el mismo lugar, sino que tiene que desplazarse y plantearse un objetivo más grande, como por ejemplo llegar a la orilla.
Por el bien de Unión, sería saludable que Spahn tome nota y deje de lado su conformismo para mostrarse ambicioso. Ese perfil de empresario exitoso, tendría que tener su correlato en lo deportivo, es verdad que el presidente no patea la pelota, pero desde afuera puede hacer y mucho para que el Tate esté mejor, dejando de penar y soñando con un futuro más próspero.













