El balance del 2025 para Unión fue positivo, tomando en cuenta los objetivos que se trazó. Y es que el principal y único desafío era mantener la categoría, debido a la delicada situación que atravesaba.
Unión inicia un año en el que debe creérsela y abandonar el conformismo que lo persigue
Si bien el último semestre del 2025 resultó positivo, en este 2026 que arranca, Unión tiene que ser protagonista para intentar dar el salto que otros dieron
Por Ovación
Unión y un 2026 en el que Spahn plantea austeridad y Madelón tendrá el desafío de lograr que su equipo sea competitivo.
Unión y el desafío de dejar atrás el conformismo
Y lo consiguió con comodidad, varias fechas antes de la final de la competencia. Lo que además le permitió, por primera vez clasificar a los playoffs. La vuelta de Leonardo Madelón fue un acierto de Luis Spahn.
Como así también, fue un error de Spahn mantener tanto tiempo al Kily González. El pésimo primer semestre, lo tuvo a Unión en la cuerda floja y la llegada de Madelón permitió dejar atrás la crisis.
Sin embargo y pese a concretar la permanencia y consolidarse en la tabla de los promedios, el final del 2025 generó frustración en el hincha rojiblanco.
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La rápida eliminación en octavos de final ante Gimnasia aplastó la ilusión de pelear por un título. Que sin dudas es la gran deuda que tiene Unión y que se agiganta con el paso del tiempo.
En este 2026, el desafío de Unión debe cambiar, ya no pensar en salvar la categoría, sino en volver a clasificar a playoffs e ir desandando el camino que lleva a la gloria.
En un año en el que no jugará competencia internacional, el Tate debe mantener el protagonismo del último semestre que se tradujo en la segunda posición de su zona, solo superado por Boca.
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De alguna manera, la vara quedó más alta que antes y por ello el objetivo no puede reducirse a hacer la plancha. Pese a que desde la dirigencia fueron claros respecto a la inversión por venir.
Así las cosas, Unión afrontará un mercado de pases austero, reemplazando pieza por pieza, pero sin la intención de potenciar o agrandar el plantel. El club presentó un balance con déficit que debe ser achicado.
Por lo cual, el desafío de volver a ser competitivo, no será sencillo. El último buen semestre de Unión, no pareciera ser una plataforma de despegue, en función de lo manifestado por el presidente Luis Spahn.
Los indicios parecen indicar que puede tratarse de un año en el que no sufrirá sobresaltos, pero tampoco se avizora que pueda dar el gran salto, como lo pretenden sus hinchas.
El fútbol suele sorprender y lo que parecer ser no termina siendo. Quizás Unión vuelva a ser protagonista como lo hizo en el segundo semestre del 2025, pero los hechos y palabras no demuestran demasiado entusiasmo y ambición.
Habrá que ver si este 2026 es un año de transición para Unión, anclado en una zona de confort, o si entiende que está en condiciones de dar pelea como lo hizo. Nadie dice que sea fácil, pero vale la pena intentarlo.












