El partido contra Platense generó enorme preocupación en el mundo Unión. El primero en advertirlo fue su entrenador Cristian González, quien a lo largo de los 90' mostró su enojo y frustración por la actuación del equipo. En un momento le dijo a los jugadores, que estaban caminando la cancha y después que trotaban.
Unión perdió el rumbo y llega al Clásico golpeado y dubitativo
Unión jugó su peor partido ante Platense, se quedó sin invicto y afronta el Clásico en su peor momento.
Como nunca había sucedido, a Unión le ganaron el partido, corriendo y metiendo. Si algo se le destacaba al Tate era su actitud y corazón. Jugando bien, mal o regular, el equipo entregaba todo. Y eso no hizo ante Platense, en donde perdió las divididas, nunca logró imponerse, le faltó carácter y rebeldía.
Se fue entregando mansamente y eso es lo que no soportó el Kily. Está claro que a Unión no le sobra nada, más bien, le faltan muchas cosas, por lo cual, si no se entrega al 100% no es competitivo. El Tate es un equipo que depende y mucho del funcionamiento colectivo.
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No cuenta con un futbolista que gane un partido por sí mismo. Es un plantel que carece de jerarquía y también de recambio. En consecuencia, para lograr un buen resultado, los que juegan deben entregarse al máximo. Si eso no sucede, ocurre lo que pasó ante Plantense.
Un equipo limitado como el Calamar lo superó a lo largo de los 90' posibilitando que Sebastián Moyano sea la gran figura. Y es que además Unión no generó una sola situación de gol. No tuvo intensidad, tampoco discplina táctica y le facilitó las cosas a su rival.
Dejó de ser un equipo incómodo para los rivales, al menos en los últimos partidos. El bajón arrancó en el partido ante Newell's en donde rescató un empate milagroso. Contra Godoy Cruz no pudo aprovechar la localía y tampoco hizo méritos como para ganar. Y ante Platense hizo todo mal.
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El elenco rojiblanco se fue deshilachando y la mala noticia tiene que ver con que jugará el Clásico en el peor momento del ciclo del Kily González. Unión claramente llega de punto al partido contra Colón, no solo por la diferencia de plantel, sino por lo que viene mostrando en los últimos encuentros.
Habrá que ver si el cuerpo técnico puede recuperar a algunos futbolistas para intentar mejorar. La sensación es que Unión tocó techo y que este bajón era más que lógico, ante la falta de variantes. El Tate cuenta con un plantel de muchos jugadores jóvenes a los cuales no se les puede exigir de más.
Será tarea del Kily González mover los resortes para levantar al equipo. Lo mejor que tiene este Unión es la intensidad y su amor propio y a eso tendrá que apelar para salir de esta situación compleja. Es un momento límite para el Tate y lo que viene será una bisagra. A eso tendrá que aferrarse para escapar de la tormenta y salir indemne.













