Durante años, en Unión las grandes etapas del fútbol argentino parecían reservadas para otros. Los cruces decisivos que paralizan ciudades enteras eran capítulos que el Tate observaba demasiado seguido desde afuera. Pero algo cambió y Mendoza terminó de confirmarlo.
Unión rompió otro techo y vuelve a mirar de frente a la historia en Córdoba
Unión se prepara para visitar a Belgrano por los cuartos de final del Apertura, instancia que disputará por sexta vez en su historia. ¡Mirá!
Por Ovación
Prensa Unión
La victoria ante Independiente Rivadavia no fue solamente una clasificación. Fue una declaración. Un golpe sobre la mesa de un equipo que dejó de conformarse con competir y empezó a convencerse de que puede trascender. Porque este Unión ya no juega los playoffs como invitado. Los juega con autoridad.
• LEER MÁS: Unión, con una duda clave para la final frente a Belgrano
El pase a los cuartos de final del Apertura mete nuevamente al club en un territorio históricamente poco frecuente para su recorrido. Será la sexta vez que alcanza una instancia semejante dentro de los torneos argentinos. Eso, para una institución que durante décadas peleó más por sobrevivir que por ser protagonista, tiene un valor enorme.
Unión jugará por sexta vez los cuartos de final
El próximo desafío volverá a cruzarlo con un rival cordobés (Belgrano), detalle que inevitablemente activa la memoria. El antecedente remite a aquellos históricos cruces ante Talleres en los Nacionales de 1976 y 1979.
• LEER MÁS: La deuda que Unión logró saldar y que genera ilusión pensando en Belgrano
Pasaron generaciones desde entonces. Cambiaron estadios, formatos, planteles y contextos. Pero la sensación que hoy atraviesa Santa Fe se parece mucho a aquellas épocas donde Unión lograba colarse entre los grandes animadores del país. Quizás ahí esté lo más fuerte de este momento: el equipo volvió a despertar una ilusión que excede un resultado. El hincha ya no mira el cuadro del torneo con resignación o simple expectativa. Lo mira imaginando hasta dónde puede llegar. Unión entendió que la historia no siempre se hereda. A veces también se construye. Y este plantel parece decidido a escribir una página que puede quedar marcada durante mucho tiempo en la memoria rojiblanca.















