La cuenta regresiva ya empezó para Colón. Con el mercado de pases entrando en su etapa decisiva, la dirigencia sabe que no tiene demasiado margen para cumplir con los pedidos de Ezequiel Medrán. El miércoles vencerá el plazo para incorporar y, hasta el momento, el único refuerzo confirmado es Franco García.
El reloj apremia a Colón: cuatro días para cerrar los refuerzos que pide Medrán
Colón llega al tramo final del mercado de pases con una sola incorporación y la dirigencia acelera las gestiones para sumar los otros tres cupos
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
La principal preocupación pasa por la delantera. El cuerpo técnico considera indispensable la llegada de un centrodelantero y no se descarta que sean dos, siempre y cuando aparezcan opciones que convenzan desde lo deportivo y económico. En ese escenario, el nombre de Leandro Garate vuelve a tomar fuerza, aunque todavía no hubo una definición. También Nicolás Reniero.
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Los puestos que aún faltan en Colón
Las negociaciones, sin embargo, vienen siendo mucho más complejas de lo esperado. A pocos días del cierre del libro de pases, Colón todavía no pudo cerrar al atacante que busca para potenciar un sector considerado clave de cara a la segunda parte del campeonato.
Pero la ofensiva no es la única prioridad. El otro puesto apuntado por Medrán es el de enganche, una búsqueda que sufrió dos golpes en los últimos días. Primero se cayó la posibilidad de Rubén Botta y luego también quedó descartada la de Marcelo Eggel, por lo que la dirigencia debió volver a empezar en un mercado cada vez más reducido.
Lo que genera sorpresa puertas adentro es que, durante semanas, desde el club se sostuvo que muchas de las negociaciones estaban encaminadas desde antes del receso. Sin embargo, el calendario avanzó y Colón llega a la recta final con apenas una incorporación y sin acuerdos para los puestos considerados prioritarios.
Con el tiempo jugando en contra, los próximos días serán determinantes. La dirigencia, junto al mánager, intensificará las gestiones para intentar darle a Medrán las herramientas que considera necesarias. El desafío no será sencillo: el reloj corre y las necesidades siguen siendo las mismas.
















