El tiempo pasa y, pese a que para muchos es una herida que todavía no sanó, para otros fue el resurgir para luego hacerse más grande. Sobre todo, por lo que el destino le tenía preparado después, tras semejante esfuerzo que, por esas cosas del destino, no alcanzó. Es por ello que este miércoles 24 de mayo se cumplen nueve años del descenso de Colón tras perder el desempate ante Atlético de Rafaela por 1-0, con gol de Rodrigo Depetris, en Rosario. Aquella vez, el hincha sabalero dio una muestra más de amor incondicional, copando el estadio Gigante de Arroyito. Una forma de refrendar que "en las malas, mucho más".
Eterna pasión: el día que el hincha de Colón copó Rosario
Ese equipo que tenía a Diego Osella como entrenador, quien vino desde Patronato con pocos antecedentes y con un plantel diezmado, plagado de juveniles y con la soga al cuello en los promedios.
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Ese grupo, que no pudo incorporar jugadores, hizo 30 puntos y, sin embargo, no le alcanzó para mantener la categoría. Durante las 19 fechas, hubo una comunión enorme con la gente, que acompañó en todo momento. En las victorias y mucho más en la derrota, porque se dio cuenta de la entrega que había, que se ponía el corazón cuando el buen fútbol no aparecía y porque la humildad sobresalía ante todo.
Hubo victorias memorables ante River, Newell's y la última ante Olimpo, la cual se terminó dando en la última bola con la pierna salvadora de Lucas Alario. El sentido de pertenencia de aquel momento fue tan inmenso que el hincha recuerda todo lo que se hizo y por eso, más allá del dolor lógico por haber dejado el máximo para continuar en el privilegio en la Argentina, la emoción invade a muchos de aquellos que se acercaron al estadio Gigante de Arroyito para acompañar.
Fueron más de 15.000 almas cantando hasta el final. Un recuerdo imborrable y el respeto por lo que se generó.














