Ignacio Lago decidió no aceptar la oferta que Colón le presentó para prolongar su vínculo, una propuesta que contemplaba mejores condiciones económicas y una extensión contractual hasta 2027. La respuesta negativa no cerró la puerta al diálogo, pero sí instaló una señal de alarma en un momento sensible de planificación.
Ignacio Lago dijo no: negociación trabada y señales de alerta en Colón
Rechazó la propuesta formal de renovación que incluía extensión de contrato y mejora salarial. La situación de Ignacio Lago encendió todas las alertas.
Por Ovación
Prensa Colón
La propuesta del club incluía duplicar el salario del jugador durante la temporada en curso y una nueva actualización para el próximo año, además de sumar una temporada más de contrato. Sin embargo, el futbolista consideró insuficientes los términos y optó por no firmar, dejando la negociación en stand by.
Desde ambas partes sostienen que el canal sigue abierto, aunque el rechazo ya generó preocupación puertas adentro. No se trata solo de una discusión económica, sino de una situación heredada que nunca terminó de resolverse.
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Un conflicto que viene de arrastre
Cuando Colón adquirió los derechos del jugador, Lago ya había planteado la necesidad de una mejora contractual acorde a su rendimiento, protagonismo y proyección. La dirigencia de entonces coincidió en el diagnóstico, pero ató cualquier actualización a la extensión del vínculo. El acuerdo no prosperó y el contrato quedó fijado hasta diciembre de 2026, sin revisión salarial.
A ese escenario se sumó una limitación financiera concreta: el club no pudo afrontar al contado los 350 mil dólares de la cláusula de compra. Por eso se acordó un pago en cuatro cuotas, una excepción sustentada en la buena relación entre las partes y la flexibilidad de Talleres de Córdoba, dueño previo de los derechos.
El reloj corre tanto para Colón como para Ignacio Lago
El punto que hoy tensiona la escena es estrictamente contractual. Lago tiene vínculo vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que abre un margen temporal cada vez más estrecho. Si no hay una resolución en el corto plazo, el futbolista quedará con posibilidad de negociar un precontrato a partir de junio de este año, convirtiéndose en una gran perdida de patrimonio para el club.












