Colón enfrenta un conflicto sensible puertas adentro que excede lo estrictamente contractual y se proyecta directamente sobre el futuro deportivo del club. Ignacio Lago, uno de los jugadores más importantes del plantel de cara a la próxima temporada de la Primera Nacional, todavía no llegó a un acuerdo con la dirigencia para la actualización salarial que viene reclamando desde hace tiempo.
El caso Ignacio Lago, un problema sin solución en Colón
Colón aún no logra acordar la actualización del contrato de Ignacio Lago, una situación heredada de la gestión anterior que exige una resolución urgente.
Por Ovación
La situación no es nueva, pero sí cada vez más delicada. El origen del problema se remonta al momento en que Colón decidió hacer uso de la opción de compra por el futbolista, una instancia en la que correspondía actualizar su contrato. Esa revisión nunca se concretó durante la gestión encabezada por Víctor Godano, y hoy el vínculo de Lago quedó claramente desfasado en comparación con otros jugadores del plantel.
Un problema heredado que espera solución
Cuando Colón adquirió los derechos de Ignacio Lago, el jugador planteó una mejora contractual acorde a su rendimiento, protagonismo y proyección. Desde la dirigencia de entonces hubo coincidencia en el diagnóstico, pero la negociación quedó supeditada a extender la duración del contrato. Las partes no lograron cerrar un nuevo acuerdo y el vínculo quedó establecido hasta diciembre de 2026, sin ningún tipo de actualización salarial.
A esto se sumó una dificultad económica concreta: el club no disponía de los 350.000 dólares al contado que fijaba la cláusula de compra. Por ese motivo, se acordó un plan de pagos en cuatro cuotas, una excepción posible gracias a la buena relación entre las partes y a que Talleres de Córdoba, club dueño previo de los derechos, no consideraba prioritaria la operación en ese momento.
El reloj contractual y un riesgo latente
El dato que hoy agrava el escenario es claro: Ignacio Lago tiene contrato con Colón hasta el 31 de diciembre de 2026. Esto implica que, si no hay una resolución en el corto plazo, el jugador quedará a un año de poder negociar libremente su futuro.
En ese contexto, aparece un riesgo concreto para el Sabalero. Si la situación se estira sin acuerdo, Lago podría llegar al 30 de junio habilitado para firmar un precontrato con otro club y marcharse libre al finalizar su vínculo, un escenario que sería un golpe durísimo desde lo deportivo y lo económico.
Además, Talleres de Córdoba emerge como un actor silencioso pero clave. En caso de que el futbolista se vaya en condición de libre, el club cordobés podría activar un reclamo contra Colón, sumando un nuevo frente legal y financiero a una institución que intenta ordenar sus cuentas.
Un jugador clave para el proyecto deportivo
Más allá de los papeles, el peso de Ignacio Lago se mide dentro de la cancha. Colón deposita buena parte de sus expectativas de protagonismo y de regreso a Primera División en su talento. En una categoría áspera como la Primera Nacional, contar con un futbolista capaz de marcar diferencias individuales no es un detalle menor.
Blindarlo no solo implica mejorarle el contrato, sino también enviarle una señal clara de respaldo y confianza. De lo contrario, el riesgo es perder al activo más valioso del plantel sin ningún tipo de retorno.
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Las estadísticas sostienen su importancia: con la camiseta rojinegra, Lago acumula 45 partidos oficiales, con 8 goles y 5 asistencias entre las temporadas 2024 y 2025. En 2024 disputó 26 encuentros, marcó 6 goles y dio 3 asistencias. En 2025, en un contexto adverso, sumó 17 partidos, con 1 gol y 2 asistencias.
La pelota ahora está del lado de la dirigencia que encabeza José Alonso. Resolver el caso Ignacio Lago no es solo una cuestión contractual: es una decisión estratégica que puede marcar el rumbo deportivo y patrimonial de Colón en el corto y mediano plazo.
















