Colón

No toda la culpa es de Lavallén

Si bien el DT tiene responsabilidades en este mal presente de Colón,la realidad indica que los jugadores no colaboran en nada dentro del campo de juego con rendimientos preocupantes

Lunes 05 de Agosto de 2019

La mayoría en el mundo Colón le adjudica a Pablo Lavallén ser el principal y casi único responsable de este preocupante momento. Y si bien el técnico se equivocó y mucho habrá que decir que los jugadores tampoco hacen su parte dentro de la cancha. Como así también los dirigentes que cometieron muchos errores en los últimos tiempos.

Es cierto que en cinco meses de trabajo, el técnico no logró darle un funcionamiento al equipo y fueron muchos más los partidos que jugó mal que los buenos rendimientos. Pero habrá que decir que no es menor haber llegado a los cuartos de final de la Sudamericana.

Haciendo un análisis de los cuatro partidos oficiales de esta temporada, habrá que decir que se jugó mal con Argentinos como local, pero como visitante fue el mejor rendimiento en la era Lavallén dando vuelta el resultado y consiguiendo la clasificación, con una lectura muy acertada del entrenador para ganar la batalla táctica ante Dabove.

Mientras que por la Superliga, fue flojísimo el nivel demostrado ante Patronato, con el error del técnico en el armado del banco llevando dos marcadores centrales y dos volantes de contención.

Pero en el último partido con Huracán, desde la estrategia lo planteado por Lavallén fue correcto. De hecho, Colón hasta el gol no había sufrido en defensa y estaba mejor perfilado y más cerca que el Globo de abrir el marcador.

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Sin embargo, un error infantil de Escobar cometiendo un penal innecesario cambió el partido y ni hablar de la equivocación de los marcadores centrales en el segundo gol, allí Lavallén no tiene nada que ver, con los errores conceptuales a la hora de marcar o retroceder.

La responsabilidad de los entrenadores pasa por el trabajo semanal y la planificación a la hora de jugar los partidos. Pero dentro del verde césped los que resuelven son los jugadores y allí se termina la preponderancia del DT.

No es culpa de Lavallén, que Fernando Zuqui se equivoque en los pases, que Matías Fritzler retroceda mal para cubrir los espacios, que Emanuel Olivera y Lucas Acevedo no puedan neutralizar entre los dos a Coniglio. Que Bernardi se pierda un mano a mano, que el Pulga Rodríguez esté tan bajo y que los delanteros no le acierten al arco como sucedió con Nicolás Leguizamón ante Patronato.

En consecuencia, no hay que quitarle responsabilidad a Lavallén, que claro está la tiene, pero hay que mirar a los jugadores. La mayoría son los mismos que vienen jugando mal con Eduardo Domínguez, Esteban Fuertes, Julio Comesaña y ahora Lavallén.

Y en este análisis hay que incluir a la dirigencia encabezada por José Vignatti, quien se equivocó y mucho en los últimos tiempos con la contratación primero de Comesaña y la mayoría de los refuerzos que llegaron.

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Se invirtió en lugares del campo que no resultan tan decisivos, como por ejemplo gastar cerca de 2.500.000 de dólares para traer a dos volantes centrales como Lértora y Aliendro, sin invertir en un 9 de jerarquía o un marcador central de importancia.

Se habla de que Lavallén tiene los días contados, algunos afirman que depende del resultado ante el Zulia y otros dicen que aún si llega a semifinales, la dirigencia iría a buscar otro entrenador.

Habrá que decir que en menos de un año pasaron cuatro técnicos por Colón desde Domínguez, Fuertes, Comesaña y Lavallén. Sin que ninguno lograra hacer jugar bien al equipo. La debacle comenzó hace un año con Domínguez y se acentuó con los otros técnicos mencionados.

Por lo cual, si bien existieron errores de esos DT, los jugadores son casi los mismos que no dieron respuestas antes ni ahora. Siempre es más fácil cambiar un técnico que un plantel, pero eso tampoco es la solución. Colón lo vino haciendo en los últimos meses y el resultado no fue el esperado.

Ahora viene el partido ante el Zulia y en función de lo que suceda, habrá consecuencias, ya sea para la continuidad de Lavallén o en caso contrario para su salida. En Colón se viven horas agitadas y de muchos cuestionamientos, pero en ese contexto, todos son responsables. Hoy en Colón nadie puede hacerse el desentendido, ni el cuerpo técnico, ni los jugadores, ni tampoco los dirigentes.

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