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Segré: “El mercado no festeja a Bolsonaro, festeja que en Brasil no va a volver el PT”

El analista internacional que vive en Brasil hace 30 años se refirió a las elecciones del domingo y las posibilidades para Argentina y Santa Fe si Bolsonaro gana la segunda vuelta el 28 de octubre

Martes 09 de Octubre de 2018

Gustavo Segré es un argentino especialista en negocios con Brasil que hace más de 30 años vive en San Pablo, y 28 que tiene su empresa radicada allí. En ese tiempo se especializó en cuestiones tributarias y del Mercosur. Es además profesor de la Universidad Paulista.

En diálogo con UNO Santa Fe analizó las elecciones del domingo en el vecino país y afirmó que la reacción favorable de los mercados al día siguiente tuvo que ver con que “lo que disputaba Brasil era qué tipo de país quería para los próximos cuatro años y la mayoría eligió a Jair Bolsonaro”.

Sostuvo además que quién está detrás de Haddad es Lula Da Silva y es a él y al Partido de los Trabajadores (PT) a los que la mayoría de los brasileños dijo que no. “Eso explica la euforia de los mercados de ayer”, expresó. Para Segré, con un porcentaje obtenido cercano al 50%, lo único que podría suceder el 28 octubre, cuando se celebre el balotaje, es que Bolsonaro pierda las elecciones, no que las gane el PT.

A su vez, consultado sobre la relación bilateral y lo que se puede esperar con uno y otro candidato, el analista internacional manifestó que el ultraderechista “es mucho mejor candidato para Argentina que Haddad” porque con él, el país y la provincia de Santa Fe tendrían “una potencialidad de exportación mayor”.

—¿Lo que sucedió el lunes con los mercados y el dólar es un anticipo de lo que piensan los mercados respecto de un posible Bolsonaro presidente?

—Sin ninguna duda. En realidad la reacción del mercado fue por un Partido de los Trabajadores más lejos del gobierno. El mercado no festeja a Bolsonaro, festeja que no va a volver el PT. Eso es importante porque claramente las opciones de Bolsonaro son muy buenas, pero el susto, el miedo y la incertidumbre que tiene el mercado financiero es la posibilidad de que vuelva el Partido de los Trabajadores con una política mucho más de izquierda. Eso explica la euforia de los mercados de ayer.

—¿Sorprendió lo que pasó el domingo en las urnas? Porque se hablaba de una diferencia mucho menor a favor del ganador.

—El tema es que sorprendió sí, yo creo que por la polarización. Brasil votó a aquellos que estaban de acuerdo con que Lula saliera de la cárcel y con los que estaban de acuerdo en que no saliera. Esto fue lo que se votó. De hecho el propio Lula se encargó de decir que sería a través de las urnas en que la Justicia se daría cuenta del error que cometió. Y bueno, hubo un 29% que le dijo a Lula que se quede afuera, porque el que maneja todo claramente es Lula. ¿Cuál fue el primer acto de campaña de Fernando Haddad? Ir a verlo a Lula. Entonces, la gente lo que dijo es yo no quiero que vuelva más esta gente y votó, con una diferencia de 18 millones de votos, precisamente por eso, para que no regrese más el Partido de los Trabajadores. Para que eso ocurra había que votar a Bolsonaro. Por eso se extinguió prácticamente la oposición. Con lo cual, claramente lo que disputaba Brasil era qué tipo de país quería para los próximos cuatro años y la mayoría eligió a Bolsonaro. Habrá que esperar, pero creo que no es posible que Lula gane las elecciones. La única posibilidad es que Bolsonaro las pierda.

—Se habla de un único caso en el que se revirtió una diferencia tan grande entre primera y segunda vuelta que fue en Portugal en 1986.

—Está bien, pero en Portugal hay portugueses y en Brasil, brasileros. En Brasil desde 1989, siempre que hubo segunda vuelta, ganó el que ganó en la primera. La gente que votó a Bolsonaro no cambia el voto, como tampoco la gente que votó al PT cambia el voto. No es posible que cambien.

—Se habla de un hombre liberal en materia económica, ¿qué es lo que se puede esperar?

—Es absolutamente liberal. Él lo que propone es la venta, privatización o concesión de cualquier empresa pública que no agregue valor o que no sea solvente. Ese dinero, usarlo para bajar la deuda pública y consecuentemente pagar menos intereses y ese ahorro, invertirlo en infraestructura. La otra cuestión que planteó es salir de una economía socialista e ir hacia una economía de libre mercado. Al que es mejor, le va mejor, al que es peor, le va peor. La otra cuestión es reducir la cantidad de ministerios. Hoy hay 29 y pasarían a 15.

—¿Cómo repercutirían algunas de estas medidas en Argentina, teniendo en cuenta el gran intercambio comercial entre los dos países?

—Yo creo que Bolsonaro es mucho mejor candidato para Argentina que Haddad, porque lo que busca Haddad es asociarse con democracias socialistas y llamar a una asamblea nacional constituyente. Yo veo Venezuela ahí. Por eso, yo creo que por eso el mercado fue tan aprensivo con el modelo del Partido de los Trabajadores. Es la característica tradicional del populismo. En el caso de Bolsonaro, él propone aumentar los convenios bilaterales, abrir Brasil al mundo, bajar las barreras tarifarias y no tarifarias, pero para hacer eso se necesita un Mercosur más flexible, con lo cual no me llamaría la atención de que proponga un Mercosur y una zona de libre comercio, por ejemplo. Donde, la idea es que cada país pueda hacer sus acuerdos libremente.

—¿Cuál sería el cambio para la Argentina?

—La ventaja es que con Bolsonaro ganando, el dólar bajó. Ahora está 3,76 reales y hace dos semanas estaba a 4,20 reales. Eso tiene que ver con la proyección de Bolsonaro y sobre todo con que si el dólar en Brasil es más barato, tiene una gran ventaja, que necesitan menos reales para poder importar productos, con lo cual la Argentina tendría una potencialidad de exportación mayor.

—¿Y qué representaría para Santa Fe por el tipo de productos que exporta, fundamentalmente vinculados al agro?

—Yo creo que la provincia de Santa Fe tiene ventajas importantes en relación a otras provincias, sobre todo por el tipo de productos que hace y por la cercanía con Brasil. Eso es importante, claramente necesitaría un puerto que opere porque el de Santa Fe no está operable. Pero, de cualquier forma tiene un potencial increíble, y de nuevo, no es una burbuja, con lo cual claramente cualquier mejora en una economía como la brasilera, que tiene un potencial de crecimiento muy grande, si el proyecto capitalista de Bolsonaro favorece a Argentina, favorece a Santa Fe también.

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