El País

Macri y su poliamor comercial: cómo logró quedar bien con Trump y Xi Jinping

Al caminar por los pasillos de Costa Salguero, minutos después de que Macri anunció que había acuerdo en el G20 argentino, se percibía en el aire una sensación de éxito.

Domingo 02 de Diciembre de 2018

Los funcionarios, cansados pero exultantes, hacían notar la gran victoria obtenida. No era para menos, en el entorno del presidente argentino se jactaban de alcanzar el primer consenso en un foro internacional de envergadura en el año. Y también un primer acuerdo que involucra a EE.UU. y China y en el que ambas potencias firman puntos en común.

Si se piensa en beneficios comerciales, por inversiones anunciadas, cartas de intención, convenios y acercamientos con organismos y empresas de distintos países presentes en la cumbre, el monto ronda los 3 mil millones de dólares. El dato estimado surge de fuentes del Gobierno. Macri enumeró que el impacto de esos acuerdos se verán en sectores como agroindustria, saneamiento, infraestructura vial, logística, entre otros.

Pero más allá de aprovechar la inigualable oportunidad de tener a líderes mundiales en casa, jugar de local e interesarlos por posibles inversiones en el país, Macri se anota una jugada ganadora, por lo menos por el momento.

Con la pericia de un equilibrista, pudo levantar un partido que no había empezado bien. Luego de que Trump hiciera trascender que en el encuentro entre ambos se habló de la "depredadora" actividad económica china, todos tragaron saliva en la administración local.

Sin embargo en la conferencia de prensa que brindó al término de la plenaria, negó las palabras de su "amigo" Donald.

"Las palabras que salieron con mi amigo Donald Trump no son así. No hablamos en esos términos. La Argentina no ve la presencia de China como una amenaza, lo ve como un escenario de oportunidades para los argentinos", dijo. Así pudo tomar un poco de distancia de la guerra comercial entre Washington y Beijing.

Luego del acuerdo, Macri explicó que la mirada multilateral de la Argentina no la obligaba a elegir entre los dos gigantes.

"No es así. La Argentina demostró que somos capaces de tener muy buenas relaciones con todos los países. Y eso es lo que está sucediendo. Nunca la Argentina estuvo más conectada al mundo que ahora. Tenemos una excelente relación con los Estados Unidos y también hoy tenemos una excelente relación con China", remarcó su poliamor comercial.

En esa diálectica intentó quedar bien con ambos. Remarcó que Estados Unidos es el principal inversor extranjero en la Argentina. Y hasta lo defendió de quienes lo acusan de ejercer el proteccionismo, palabra que quedó vedada del documento final de 31 puntos.

“Se plantea que los Estados Unidos no acepta ese encasillamiento cuando claramente es la economía más abierta del mundo y no quiere ese etiquetado", sostuvo Macri en defensa de su amigo norteamericano. "El comunicado marca con claridad que todos apostamos al comercio", matizó.

Por otro lado, salió a revalidar todas las virtudes del gigante asiático. Con guiños y muñeca diplomática hacia un país potencia que demanda alimentos, dijo que su otro amigo, Xi Jinping, se fascina con el fútbol, el tango y el vino argentino.

El domingo tendrán un encuentro formal dado que el mandatario chino, además de venir al G20, está de visita oficial.

Los datos que llegan de China impactan. Se cerró un acuerdo con la firma China Railway Construction Corporation (CRCC) por más de mil millones de dólares para reactivar el tren San Martin Cargas que une Mendoza con Rosario. Hay, también, en carpeta una charla por una central nuclear.

Además está el acuerdo por el swap de monedas que aporta tranquilidad a las reservas del Banco Central. Y, como para seguir sumando, se firmó un acuerdo con la empresa estatal Sinograin, por el que la compañía asiática se compromete a incrementar las compras de poroto de soja. El convenio podría atraer 1500 millones de dólares.

Así China se consolida como el principal destino de las exportaciones agroindustriales argentinas, según datos de la secretaría de Agroindustria. Y eso Macri lo sabe.

"Viniendo de ser un país aislado, queremos abrirnos. Nos dimos cuenta que nos equivocamos. Los países que se abrieron son los que más han crecido", resaltó el presidente argentino en la conferencia que anunció el documento de consenso.

En ese paper conjunto quedó claro la importancia de las palabras para que se llegara a buen puerto.

"El comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleos y el desarrollo. Reconocemos la contribución que el sistema multilateral de comercio ha hecho para ese fin", se señala. Nada dice de aranceles, proteccionismo o términos que podrían tocar de cerca a la gestión Trump. Pero sí hubo críticas para el sistema comercial.

En otro punto se reconoció que "actualmente, el sistema no está cumpliendo con sus objetivos y existe margen para mejorar". En ese orden piden una reforma "necesaria" de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para Macri, "la OMC tiene un gran desafío que es modernizarse, eliminar trabas burocráticas y tener mecanismos más simples de resolución de conflictos". "Nadie duda de que el comercio genera desarrollo, pero lo que se quiere es un comercio justo", sumó y añadió que "el futuro pasa por comerciar".

Trump hizo saber su satisfacción por la firma del documento final. Es un "exito", dijo la Casa Blanca. Y sostuvo que el paper apoya muchos de los objetivos del presidente norteamericano.

En los pasillos de Costa Salguero, un funcionario remarcaba como un acierto esta postura de querer comerciar con todos -aun en plena guerra comercial- y, además, explicaba que eso no debería generar la sensación de quedar entre dos fuegos.

Al preguntarsele a ese mismo funcionario sobre cómo fueron los entretelones para que se lograra la firma de Trump, mencionó que se sentía en el aire cierta distensión entre Washington y Beijing, a pesar de las grandilocuencias de los gestos de los implicados.

Ambos líderes estrecharon su mano en Buenos Aires. Otro hito histórico que alegra a Macri. Ese Macri que -demostró- tiene la necesidad comercial y estratégica de "amar" a los dos sin mucha distinción.

Por Diego Landi / A24

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