Podríamos decir que el dulce de leche es uno de esos pocos alimentos que nos pertenecen a todos. Cada uno tiene su preferido y es difícil que nos corran de nuestra postura, pero por tu propio bien, dale una chance a estas marcas, que son las mejores de la góndola.
Qué rico: los mejores dulces de leche, un elegido para cada ocasión
Para todos los días: La Serenísima Estilo Colonial
Más barato que los dulce de leche premium pero muy cercano en calidad, tiene una muy buena textura: blando pero no líquido, denso pero no plástico, con un dulzor intenso. Ideal para untar en una tostada con manteca y tener siempre un pote de repuesto. $8,30 los 400 gramos.
Para comer con panqueques: San Ignacio
Como es más elástico que cremoso se banca muy bien el calor de los panqueques (también va con waffles) sin ponerse líquido. También tiene un dejo a vainilla que lo hace el compañero perfecto de un café con leche. Es muy empalagoso, no apto para comer con cuchara. $9 el pote de 400 gramos.
Para incluir en postres: Sancor Receta Original
De color claro y sabor maravilloso, es ideal para postres (salsas, mousse, flan) por su buena textura y su sabor sencillo y sin distracciones. Sería la versión “premium” del dulce de leche Sancor Clásico (que no recomendamos por tener una textura demasiado plástica). $15,75 el frasco de 454 gramos.
Para rellenar tortas: Jumbo Repostero
Bien espeso y consistente pero para nada duro, es mucho más manejable que la mayoría de sus compañeros reposteros. Como no es nada empalagoso es ideal para usar en cosas que ya son dulces: rellenar un bizcochuelo, mezclar con queso blanco para una chocotorta o, cuando nadie te vea, mandarle una generosa cucharada a una medialuna. $9 el pote de 400 gramos.
Para obtener la mejor relación precio-calidad: iLolay
Su dulce de leche es impecable, de estilo moderno, cremoso y de elasticidad media, lo cual evita el típico efecto empalagoso. Muy bien elaborado. Para fanáticos que no lo cambian por nada. Gran relación precio / calidad. Dentro de los de precio intermedio, es por lejos el mejor. $7,20 los 400 gramos y $17,65 el kilo.
Para regalarle a un extranjero: Chimbote
Para convencer a un amigo de afuera que te dice que el dulce de leche es “demasiado dulce” (¡herejía!) tenés que sacar un as de la manga. El Chimbote es de lo mejorcito que hay desde que abrió la fábrica en 1937. Muy blando, clarito y de sabor adictivo. Si no te aceptan el regalo, te lo comés vos. $35 el frasco de 450 gramos.
Para comer del frasco: Havanna
Color caramelo, espeso y cremoso, Havanna lo hizo otra vez. Tiene el ocasional grano de azúcar que no molesta para nada y hasta lo vuelve más interesante. Intenso y aromático, tené cuidado cuando agarres la cuchara: es fácil seguir hasta raspar el fondo del frasco. $20 los 400 gramos.
Para comer sin culpa: La Salamandra Liviano
Los más razonables dirán “si estás a dieta, no comés dulce de leche”, y tienen razón, pero los que quieran ahorrar algunas calorías pueden hacerlo con esta dignísima versión de dulce de leche light. Con sabor a dulce de leche como debe ser, liviano y de moderado dulzor, ideal para comer con banana en un postre casi light. $23 el frasco de 454 gramos.
Fuente: Planeta Joy.














