El gobierno no se ha permitido saborear y terminar el año sin sobresaltos, después de haber obtenido el 54% de los votos, y tras la asunción de la Presidenta Cristina Kirchner su segundo mandato. Como en otras oportunidades, instaló un conflicto, donde no lo había, y dejó al moyanismo a las puertas de una ruptura, que si bien se ve lejana, no es imposible.
¿Nació el moyanismo?
Si bien no todo es responsabilidad del gobierno, la Presidenta se encargó de ir marcandole públicamente a Hugo Moyano los limites permitidos en el universo kirchnerista.. Y en algunos casos, Moyano los pasó. No ha existido un problema gremial para enfriar la relación. Es más bien, una cuestión de estilos diferentes, de posicionamientos, y de una molestia por parte de la Presidenta que Moyano le dispute poder politico.
Se puede decir que nunca hubo una relación fluida entre ellos. Que siempre existió distancia. Pero que eran disimuladas mientras Kirchner era el conductor. A Moyano no le gusta que nadie le marque públicamente lo que debe hacer y a la Presidenta no le gusta que la desafien, sobre todo si viene desde el peronismo. Por estas horas algunos memoriosos se remontan al acto `por el dìa de la lealtad, del año pasado en River. En esa oportunidad Moyano pidió y deseó un presidente de los trabajadores. La Presidenta no dejó pasar la frase y le enrostró que “ella trabajaba desde los 16 años”.
Algun funcionario del gobierno, tal vez exagerando la nota, resume la situación actual:” Hay una cuestión de género en el medio, el negro (por Moyano) no se banca la conducción de una mujer”.
El jueves, la orden que dio la Presidenta a todos los suyos era que nadie saliera a responderle. Que se ignorara el discurso. El gobierno cree que Moyano tiene más que perder que ganar, si decide alejarse del oficialismo. Moyano sólo estuvo acompañado por sus más leales en el acto del dìa jueves; Piumato,Plaini, Schmidt y Viviani. Se sumó Ricardo Cirielli, enfrentado al gobierno.
Y cosechó, tras el discurso, la inmediata adhesión de Luis Barrionuevo, que se había alejado de la CGT enojado por la cercanìa de Moyano al kirchnerismo: No es bueno para Moyano ciertas adhesiones o elogios de algunos sectores que hasta ayer lo condenaban duramente por algunas de sus posturas gremiales. Pero la gran mayoría de los gremios fuertes han dejado en soledad a Moyano. En el mismo momento que Moyano hablaba a los suyos, la Presidenta encabezaba un acto en el que estaba acompañada por el flamante secretario genera de Smata, Ricardo Pignanelli, que se muestra cercano al gobierno.
Desde las bambalinas, los denominados “gordos” de la CGT ya preparan la arremetida final contra Moyano en la CGT, y Oscar Lescano dijo el jueves que a partir de febrero se debìa comenzar a discutir una nueva conducción que permita un dialogo fluido entre la CGT y el gobierno- Y le cuestionan duramente a Moyano, su excesivo personalismo y de haberse olvidado del conjunto de los trabajadores y de solo haber conseguido beneficios para su gremio.
Para los gordos, el discurso de Moyano no exterioriza al conjunto del movimiento obrero. Ellos creeen que el discurso de Moyano es viejo, cuando se remite a Perón y Evita, y analizan que las nuevas generaciones peronistas se han identificado algunos con Menem y otros con Nèstor Kirchner, pero que ven como lejanos a Peron y Evita. “El discurso de Moyano cae bien en aquellos sectores que son enemigos acérrimos del gobierno” sostienen y agregan;”El ùnico tema que unifica a todos en el discurso de Moyano es el reclamo por la ampliación de las Asignaciones Familiares, en eso compartimos su lucha y su reclamo,,,,Y en menor medida, el tema de la cuarta categorìa del Impuesto a las ganancias”.
En el gobierno, puertas adentro, los pinguinos de la primera hora, afirman:”Moyano es parte de este espacio, y busca correrse en el mejor momento, quedar afuera, para pegarse al Momo Venegas y a Barrionuevo….que negocio hace?” se preguntan. “Hay una sobreactuación de él en el acto, es lógico, tiene que demostrar ante los suyos dureza, pero debe cuidar el vinculo con el gobierno” sostiene el pingüino.
Los mismos funcionarios reconocen a Moyano su permanente apoyo:”Hay que admitirlo y lo reconocemos, que nunca nos hizo un paro y que estuvo en los momentos más difíciles…Pero ahora se está dejando calentar la oreja inútilmente”. En el entorno de Moyano y en el gobierno hay personas que buscan acercar a las partes. No creen que para ninguno de los dos sea beneficioso una ruptura. En las cercanías del lider cegetista afirman:”No hay motivos reales para una ruptura, ni para plantear ahora un conflicto, si ni siquiera estamos negociando las paritarias…”.
La renuncia de Moyano a la Presidencia del PJ no tiene impacto puertas adentro. En realidad, siempre sintió que le habían vaciado el partido y que desde ese lugar, “ni siquiera pudo poner un legislador provincial por el Movimiento Obrero”. Pero aprovechó ese gesto, para criticar a la Presidenta por haber armado las listas a su gusto y antojo. Habrá nacido el jueves el moyanismo como línea interna.
















