Boca Juniors comenzó el 2026 con la Copa Libertadores como eje de su planificación deportiva y, en ese contexto, la dirigencia analizó alternativas para reforzar el ataque. Entre los nombres seguidos apareció el de un delantero argentino con presente en Europa, cuyo buen momento reavivó el interés del club en plena ventana de pases.
Boca vuelve a mirar a Europa en su plan para la Libertadores
Con el regreso a la Copa Libertadores tras dos años, Boca evaluó opciones en el fútbol europeo y un delantero argentino quedó en el radar.
Por Ovación
La Libertadores como prioridad deportiva
Tras dos temporadas sin disputar el certamen continental, en Boca asumieron que “la exigencia es máxima” y que el objetivo de volver a competir por el título demandó jerarquía y experiencia. La búsqueda apuntó a perfiles con rodaje internacional, capaces de adaptarse con rapidez a la presión del torneo.
En ese escenario, surgió el interés por Ezequiel “Chimy” Ávila, atacante del Betis, de destacada actualidad en el fútbol español. Con casi una década en el Viejo Continente, su nombre fue evaluado por el área deportiva como una alternativa posible para potenciar el plantel.
Buen presente en España y cautela ante los rumores
El delantero de 31 años venía de ser decisivo en la Copa del Rey, donde marcó un doblete ante Elche, actuación que volvió a ponerlo en el centro de la escena. Tras ese partido, al ser consultado por el supuesto interés de Boca, eligió un mensaje medido y sin definiciones.
“Tengo contrato y pienso en el día a día, en hacer bien mi trabajo acá”, explicó, antes de dejar una frase que reflejó su postura frente al mercado: “Lo que pase mañana nunca nadie lo sabe”. Incluso apeló al humor para reforzar la idea de la incertidumbre: “Si supiéramos lo que va a pasar en el futuro, mañana juego a la quiniela”.
El mercado de pases y los tiempos de Boca
Ávila también remarcó que cualquier negociación quedó fuera de su órbita. “Eso es tema de la directiva y de mi agente. Yo tengo que ocuparme de rendir, porque si me pongo a hablar de si me voy o me quedo, descuido mi trabajo”, sostuvo, desligándose de las gestiones extradeportivas. Mientras tanto, en Boca reconocieron que el mercado de pases avanzó con más dificultades de las previstas. Algunas negociaciones, como la del extremo colombiano Marino Hinestroza, se extendieron más de lo esperado y aún no encontraron resolución.
Con la Libertadores cada vez más cerca, el club mantuvo abiertas distintas carpetas. La posibilidad de sumar a un delantero con experiencia europea permaneció latente, aunque, como advirtió el propio protagonista, el futuro inmediato siguió siendo una incógnita.
















