El sábado pasada las 19 una balacera se dio en inmediaciones de calle Castellanos al 1500, casi calle Zeballos, en el barrio Echesortu de la ciudad de Rosario. Allí varios disparos perforaron el vidrio de acceso al palier de un edificio. No hubo personas asesinadas en el ataque, tampoco heridos, aunque el vecindario resultó profundamente conmocionado y aterrorizado.
Rosario: balearon un edificio y dejaron una nota amenazante dirigida a una mujer
Por Juan Trento
gentileza
El frente del edificio baleado en Rosario y la nota que dejaron tras el ataque
Ocasionales testigos, entre ellos uno que volvía de realizar compras en un pequeño supermercado, dijo a los policías del Comando Radioeléctrico, "que los atacantes fueron dos, que viajaban en una moto, que frenaron de golpe, y el que iba como acompañante tiró un papel en el frente del inmueble y después sacó un arma de fuego y comenzó a disparar a lo loco".
Testimonios cruciales
Los policías del Comando Radioeléctrico, frente a la velocidad y consumación del ataque criminal, hicieron varias cosas simultáneamente, primero dialogar con los vecinos que se transformaron en involuntarios testigos del ataque criminal, y entonces, cuando supieron que los atacantes eran dos con cascos colocados en sus cabezas, y que viajaban en una motocicleta de alta cilindrada, comunicaron la novedad a los operadores de la central de emergencias 911, y éstos a su vez pusieron a trabajar a los operadores de las cámaras de videovigilancia con la finalidad de poder ubicar a los atacantes en imágenes, antes, durante y después de consumar la agresión. Los mismos policías, constataron la existencia de cámaras públicas y privadas que deberían contener esas imágenes.
Alerta y operativos
La novedad reportada a uno de los operadores de la central de emergencias 911, por las características del suceso, fue inmediatamente reportada a la Jefatura de la Unidad Regional II Rosario de la Policía de Santa Fe, y éstos además de enviar refuerzos al lugar y operar en la búsqueda de los atacantes con un operativo articulado con oficiales y suboficiales de Orden Público y de Cuerpos, hicieron lo propio con la Jefatura de la Policía provincial y con el Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.
Nueve balazos
El Ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, llegó hasta el lugar atacado a balazos, en el mismo momento en el que arribaron los agentes del área Científica de la Policía de Investigaciones PDI, que fueron los secuestraron vainas servidas calibre 9 milímetros, y además constataron que el texto de la nota estaba referido a una mujer que por su identidad no pudo ser vinculada ni al mundo narco ni a una personalidad con exposición pública relacionada con investigaciones por delitos de la misma índole.
Rosario ensangrentada
Fueron cuatro las víctimas inocentes que desataron una nueva crisis en el sistema de seguridad pública, que tiene a toda la República Argentina mirando a la ciudad de Rosario, desde el 5 de marzo cuando empezó la saga criminal y asesinaron al primero de los dos taxistas. Un día después al segundo taxista; el jueves 7 de marzo consumaron el ataque al colectivero que falleció el domingo por la tarde en el hospital Clemente Álvarez, y finalmente en el filo de la medianoche del sábado, al trabajador y playero de la estación de servicio Puma, Bruno Bussanich, al que un sicario lo asesinó a balazos a sangre fría, y cuyo asesinato quedó grabado y se viralizó por las redes sociales primero y por los medios de comunicación a todo el país.
Esto hizo que desde el Gobierno provincial y del Ministerio de Seguridad de la Nación, nuevamente desembarcarán fuerzas federales: Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria y del Servicio Penitenciario Federal, que junto con la Policía de Santa Fe, hallaran una solución definitiva a los ataques de los narcos, que tiene a los ciudadanos rosarinos encerrados en sus viviendas familiares por su propia voluntad.














