El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa que el próximo trimestre podría presentar precipitaciones por encima de los valores normales en Santa Fe y la región, un escenario que genera atención por las características del relieve y el estado actual de los suelos en la provincia de Santa Fe
Advierten que las lluvias continuarán en Santa Fe y la región: superarían hasta un 45% los valores normales
La docente investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la UNL, Viviana Zucarelli, explicó que transitamos un trimestre con precipitaciones por encima de los valores habituales. Tras varios años de sequía, la región atraviesa un período más húmedo.
José Busiemi
Pronostican que las precipitaciones continuarán en Santa Fe y la región: podría llover hasta un 45% más de lo normal
La docente investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral, Viviana Zucarelli, explicó que los pronósticos climáticos indican lluvias entre un 40% y un 45% superiores a lo habitual para el período comprendido entre abril y junio.
“El Servicio Meteorológico Nacional indica que vamos a tener un trimestre con precipitaciones entre un 40 y un 45% superiores a lo normal”, señaló la especialista al referirse a las proyecciones climáticas.
Para comprender la magnitud del pronóstico, Zucarelli detalló cuáles son los registros históricos de lluvia en ese período. “Si uno analiza las precipitaciones entre 1991 y 2020, los valores del trimestre oscilan entre 200 y 400 milímetros, con un promedio cercano a los 300 milímetros. Sobre esos valores se estima que podríamos tener precipitaciones un 40 o 45% superiores”, explicó en declaraciones a Telefé Noticias.
Un período más húmedo tras años de sequía
La investigadora remarcó que la región viene de atravesar varios años con déficit de precipitaciones, pero que actualmente se observa un cambio hacia condiciones más húmedas.
“Hemos tenido una secuencia de tres años de período seco. Ahora estamos atravesando años que se ubican entre lo normal y un poco por encima en términos de precipitaciones”, indicó.
De todos modos, aclaró que no se puede afirmar que se trate de un evento climático como El Niño o La Niña. “No soy especialista en cambio climático, pero estaríamos en una situación con precipitaciones algo superiores a lo normal, sin llegar a decir que estamos en un Niño o en una Niña”, explicó.
Además, recordó que los pronósticos climáticos son estimaciones que pueden modificarse con el paso del tiempo. “Estos son pronósticos que se elaboran a partir de información y datos disponibles, por lo que pueden cambiar cuando se proyectan nuevos períodos”, sostuvo.
El impacto de las lluvias en una región de llanura
Zucarelli advirtió que el centro-norte santafesino tiene condiciones geográficas que favorecen la acumulación de agua cuando las precipitaciones son abundantes.
“Nosotros pertenecemos a una cuenca con muy poca pendiente. Cuando llueve, el agua infiltra en el suelo y va llenando los poros; cuando esos poros se saturan, el agua comienza a acumularse en la superficie”, explicó.
Ese proceso puede derivar en anegamientos temporarios, especialmente cuando las lluvias son intensas o se repiten en pocos días.
“Cuando el suelo se satura, el agua queda sobre la superficie y aparecen anegamientos que, en muchos casos, son temporarios, porque luego esa agua evapora y vuelve a la atmósfera”, detalló.
La intensidad de la lluvia también importa
La especialista también destacó que no solo importa cuánto llueve, sino la forma en que se distribuye la precipitación en el tiempo, ya que eventos intensos pueden provocar mayores inconvenientes.
“No es lo mismo que caigan 100 milímetros en 24 horas que que caigan en media hora”, ejemplificó.
En ese sentido, explicó que las lluvias muy intensas en cortos períodos pueden generar rápidamente problemas en ciudades y zonas rurales. “Si 100 milímetros caen en media hora, una ciudad probablemente colapse”, advirtió.
Como ejemplo reciente, mencionó que el mes pasado se registraron cerca de 192 milímetros de lluvia, mientras que en apenas una semana se acumularon alrededor de 120 milímetros.
“Cuando hablamos de precipitaciones no solo importa la cantidad total, sino también el tiempo en que esa lluvia se distribuye”, concluyó.













