Aguas Santafesinas S.A. (Assa) inició en la ciudad de Santa Fe un proceso de reducción de caudal y cortes de agua a residentes y comercios con facturas impagas, en el marco del Plan Verano que lleva adelante la empresa.
Assa comenzó a cortarle el agua a particulares y comercios que no pagan: el 50% ya regularizó su situación
La empresa provincial activó un plan de reducción de caudal y cortes del servicio para usuarios con más de un año de deuda. La medida alcanza a 157 residentes y 42 comercios e industrias con capacidad de pago, dentro de un universo de unos 1.100 deudores morosos en la ciudad de Santa Fe.
Assa comenzó a cortarle el agua a particulares y comercios que no pagan: el 50% fue a regularizar la situción
La medida apunta a usuarios con capacidad económica que adeudan más de un año de servicio, con el objetivo de mejorar la recaudación y garantizar una prestación más eficiente, especialmente en zonas con problemas de presión y caudal.
Así lo explicó Darío Boscarol, integrante del directorio de Assa, quien señaló que se trata de una decisión vinculada tanto a la justicia en el pago del servicio como a la necesidad de contar con recursos para realizar inversiones.
“Estamos haciendo inversiones para llegar con mayor eficiencia al norte de la ciudad, donde tenemos problemas a veces con el caudal o la presión. Para ello estamos atacando al sector acomodado económicamente, que puede pagar el agua y no lo está haciendo”, afirmó.
Boscarol remarcó que la iniciativa busca mejorar el estándar de deudores morosos o incobrables y sostuvo que “esto es una situación de estricta justicia, de recaudación para la empresa”.
Varias instancias previas antes de la reducción
Según detalló el directivo, en la ciudad de Santa Fe se identificó un universo inicial de 157 usuarios residenciales con más de un año de facturas impagas. Segun dijo, la deuda total es superior a los $100 millones.
En estos casos, Assa aplica un procedimiento progresivo: primero se intima al pago, luego se notifica la reducción del caudal y finalmente se ejecuta la medida, con aviso en el domicilio. “Al momento de la reducción se les golpea la puerta y se les dice que se les está reduciendo el caudal”, explicó en declaraciones a Telefé Noticias.
Boscarol aclaró que todas estas instancias permiten regularizar la situación. “Tienen la posibilidad de ir a nuestras oficinas comerciales, cancelar la deuda o hacer un plan de pago y nosotros automáticamente reinstalamos el servicio”, indicó.
En paralelo, Assa avanza sobre 42 casos de industrias y comercios, donde el procedimiento es más directo. “Ahí sí podemos directamente cortarle el agua por falta de pago y estamos en este momento en ese proceso”, señaló.
Más del 50% de los usuarios intimados regularizó su situación.
El plan ya comenzó a ejecutarse y alcanza actualmente a más de 100 usuarios. Sin embargo, desde la empresa destacaron un dato clave: más del 50% de los usuarios intimados regularizó su situación.
“Ante esta última instancia van a la oficina y regularizan, lo cual es lo más beneficioso”, destacó Boscarol. Y agregó que el objetivo central es que los usuarios se reincorporen al sistema y paguen la factura mensualmente, más allá de recuperar la deuda acumulada. En ese sentido, remarcó que la empresa cuenta con planes de pago flexibles y con intereses accesibles, e invitó a los usuarios con dudas a acercarse a las oficinas comerciales.
Deudores residenciales y comerciales
Más allá de este primer grupo, Assa estima que el universo total de deudores morosos residenciales ronda los 1.100 usuarios. “Con distintas acciones intentaremos ir por este universo, pero en primera instancia comenzamos por el sector económicamente pudiente, que puede pagar el agua y no lo está haciendo”, afirmó.
Consultado sobre si existen justificaciones en los casos comerciales, Boscarol fue contundente: “No, la verdad que son casos injustificados”. Mencionó específicamente estaciones de servicio y lavaderos de autos, que utilizan el agua como parte de su proceso productivo. “Están cobrando el servicio a sus propios usuarios y no lo están pagando, por lo que hay casi una retención indebida de fondos”, sostuvo.
En el caso de los usuarios residenciales, explicó que las situaciones son variadas: desde olvidos de pago hasta problemas sucesorios. Sin embargo, remarcó que las deudas van desde los $202 mil hasta los $2 millones, montos que resultan significativos para la empresa.
Dónde se concentran los casos
Boscarol precisó que los usuarios residenciales alcanzados están distribuidos principalmente en el centro y el norte de la ciudad. La identificación se realiza a partir de indicadores de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) del último censo, focalizando en los estratos superiores. “Luego verificamos que realmente sea así, para no cometer equivocaciones”, aclaró.
En ese sentido, aseguró que la empresa actúa con certeza: “Estamos seguros de que a quienes les estamos reduciendo el agua es porque no quieren pagar el servicio y están en condiciones de hacerlo”.
















