La campaña gruesa 2025/2026 en Santa Fe avanza bajo un escenario marcado por las lluvias, que resultan clave para el buen estado general de los cultivos, pero que al mismo tiempo condicionan la normalidad de las tareas agrícolas.
Campaña gruesa en Santa Fe: las lluvias sostienen los cultivos, pero condicionan el ritmo de la cosecha y siembra
El informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas destaca una muy buena disponibilidad de agua útil en los suelos del centro-norte provincial. Las precipitaciones favorecen el desarrollo de soja y maíz, aunque generan demoras en la cosecha y la siembra.
Campaña gruesa en Santa Fe: las lluvias sostienen los cultivos, pero condicionan el ritmo de la cosecha y siembra
Según el informe Nº 760 del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), correspondiente al período del 14 al 20 de enero de 2026, se registró la décima primera semana consecutiva de precipitaciones, con una distribución geográfica regular, aunque con montos acumulados desiguales.
En departamentos como San Justo, San Javier, Las Colonias y Garay, los registros superaron los 140 milímetros, lo que impactó directamente en el acceso a los lotes y en el uso de maquinaria.
Este contexto hídrico permitió sostener una buena a muy buena disponibilidad de agua útil en los perfiles del suelo, condición que favoreció el desarrollo de soja y maíz, tanto temprano como tardío.
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Sin embargo, las lluvias también alteraron el ritmo de la cosecha de girasol, la siembra de cultivos tardíos y las tareas de picado y embolsado, que avanzaron de manera intermitente.
En el caso del girasol, la cosecha continuó con ritmos variables, especialmente en el norte santafesino, donde los excesos hídricos limitaron el ingreso de las máquinas. Con la mejora de las condiciones físicas del suelo hacia el final del período, la recolección se intensificó en sectores del centro del SEA, lo que permitió incorporar nuevas áreas y mejorar los rendimientos.
Los maizales tempranos mostraron un estado sanitario y productivo óptimo, beneficiados por la humedad disponible, la genética aplicada y las estrategias de fertilización. A pesar de ello, las lluvias obligaron a reprogramar labores y a ajustar los tiempos de trabajo, especialmente en las zonas lecheras donde se concentra el picado para autoconsumo.
La soja temprana y tardía evolucionó con muy buenos niveles de desarrollo vegetativo, sin inconvenientes sanitarios, aunque el avance de la soja de segunda se vio demorado por las precipitaciones de las últimas semanas.
El informe subraya que este escenario de excesos temporarios y alta humedad ambiente volvió a condicionar la regularidad de las tareas agrícolas en toda el área de estudio. No obstante, los pronósticos para la última semana de enero anticipan condiciones más estables, con ascenso de las temperaturas, lo que permitiría normalizar el ritmo de la campaña y aprovechar el buen perfil hídrico acumulado.















