Con el suficiente tiempo de descanso, el Cabezón se puso a las órdenes de la Selección Argentina y pudo darse el gusto de festejar un título en casa y la clasificación a los Juegos Olímpicos de Londres.
Carlos Delfino
El 10 de septiembre será uno de los días más recordados, por la efervescencia de un público que siempre acompañó a la Generación Dorada, esa que tiene a Delfino como un referente y sigue regalando alegrías. Los días pasaron, el lockout se acrecentó como también las chances de que vuelva a jugar en el país.
Entrenó en su querido Unión, fue invitado por varias ciudades del país para dar clínicas y se apresta a debutar el lunes 26 contra Charlotte, en el inicio de una temporada especial. Sabe que se viene un 2012 con el gran desafío de llegar de la mejor manera a Londres para buscar algo inédito en la disciplina: poner por tercer Juego Olímpico consecutivo en el podio al deporte colectivo que tantas emociones le entregó al país en la última década.
Este año lo cierra de la mejor manera, premiado por su público que lo eligió el Deportista del Año.















