Vecinos de Colastiné Norte volvieron a reclamar al Municipio de Santa Fe por la falta de mantenimiento de los canales y cunetas que forman parte del sistema de desagüe del barrio. Advierten que la acumulación de suciedad, arena y otros residuos dificulta el escurrimiento del agua y genera sectores que permanecen anegados durante varios días después de las lluvias.
Desagües obstruidos y calles anegadas: vecinos de Colastiné Norte reclaman mantenimiento y un plan de contingencia
Vecinos aseguran que canales y cunetas permanecen obstruidos por suciedad, arena y falta de mantenimiento. Leandro Bazán sostuvo en UNO 106.3 que realizaron reiterados reclamos al Municipio y pidió maquinaria para limpiar y nivelar el sistema de escurrimiento. También cuestionó las condiciones de seguridad, salud y recolección de residuos en la zona.
Desagües obstruidos: vecinos de Colastiné Norte reclaman al Municipio por canales y cunetas sin mantenimiento, generando anegamientos.
Leandro Bazán, vecino de Colastiné Norte, explicó que existen distintos canales de escurrimiento que necesitan tareas de limpieza y mantenimiento. “Tenemos zonas, canales sobre todo de escurrimiento de agua que les falta mantenimiento. Hay una calle puntualmente que es uno de los desagües que lleva agua troncal hacia el reservorio, que están interrumpidos por suciedad, por falta de mantenimiento, acumulación de arena y demás”, señaló en la Mañana UNO.
Según relató, los reclamos fueron realizados en distintas oportunidades mediante los canales institucionales disponibles, aunque todavía no obtuvieron una solución concreta.
“Es algo que hemos hecho reclamos en reiteradas oportunidades y estamos a la espera de que en algún momento esos reclamos se cumplan, se escuchen y se obren consecuencias”, sostuvo.
El recorrido del agua hasta el reservorio
Bazán describió cómo funciona el sistema de escurrimiento en el sector y explicó que el agua de distintas calles termina concentrándose en un terreno destinado originalmente a funcionar como reservorio.
“Es un terreno donde hubo proyecto de hacer un espacio público, es a donde concurre el agua de dos calles principales que corren transversalmente a la Ruta 1”, explicó.
Desde allí, el agua debería continuar por calle Los Alisos mediante cunetas y zanjas hasta calle Timbués, donde se encuentra un desagüe a cielo abierto que conduce el agua hacia el sector del reservorio. “Es donde está el desagüe de material que termina así desembocando junto al reservorio, donde la bomba extrae el agua”, detalló.
Uno de los puntos más críticos, según los vecinos, se encuentra en la zona de Alisos y Mepenes, donde el agua permanece acumulada durante varios días.
“En la esquina de calle Alisos y Mepenes se acumula el agua y queda hasta incluso cuatro o cinco días posteriores a la lluvia. Todavía hay agua estancada porque no corre como corresponde”, afirmó Bazán.
El vecino explicó que el sistema debería funcionar mediante una pendiente que permita conducir el agua, pero que para eso resulta necesario realizar trabajos de limpieza y nivelación que exceden las posibilidades de los particulares.
“Debería correr por una pendiente mantenida a través de la limpieza. Un vecino por ahí con la pala acomoda un poco un tramo, pero son varias cuadras y es algo que se tiene que hacer con otras herramientas, nivelando y demás. No es algo que pueda hacer cualquiera”, remarcó.
Por ese motivo, el pedido concreto apunta a que el Municipio intervenga con maquinaria y personal especializado.
“Es que la Municipalidad, quizás con maquinaria, con el personal calificado, pueda hacer toda esa limpieza de canales”, planteó.
“Nos sentimos un poco olvidados”
Bazán aseguró que los vecinos plantearon la situación durante visitas de funcionarios, realizaron reclamos a través del 0800 municipal y presentaron notas formalmente ante el Municipio.
También se comunicaron con la coordinadora de la Costa para intentar acelerar las gestiones. “La preocupación la hemos planteado en ocasiones que se hacen visitas al barrio, la hemos planteado a través de reclamos al 0800 y a través de notas presentadas en la Municipalidad. También le hemos escrito a la coordinadora de la Costa para que transmita nuestros reclamos de manera más directa, pero bueno, por ahí nos sentimos un poco olvidados”, manifestó.
En ese sentido, cuestionó la diferencia que, según considera, existe entre las obligaciones tributarias de los vecinos y los servicios que reciben. “Si bien somos Santa Fe, las tasas municipales que pagamos son como zona residencial, pero los servicios que tenemos en la zona no corresponden”, sostuvo.
El antecedente de las últimas crecidas
El reclamo adquiere mayor relevancia para los vecinos por los antecedentes de inundaciones y crecidas registrados en la zona.
Bazán recordó que durante episodios anteriores se produjeron filtraciones en la defensa y calles completamente anegadas, al punto de dificultar el acceso a la Ruta 1.
“Hay antecedentes ya desde las últimas crecidas de río donde ha habido alguna filtración en la defensa y no ha estado el barrio preparado. Se han anegado calles, no se ha podido llegar a la ruta más que con agua a la altura de la rodilla”, recordó.
También cuestionó la falta de elementos disponibles para responder rápidamente ante una eventual emergencia. “Las fisuras que hubo, no estaba preparado, no había arena, bolsas de arena como para reforzar eso. Hubo mucha movida de los vecinos de la zona haciendo toda esta parte para evitar males mayores”, relató.
Piden un plan de contingencia específico
El vecino consideró que el plan de contingencia difundido por el Municipio resulta demasiado general y reclamó una planificación específica para Colastiné Norte.
“El plan de contingencia, en general, lo que se está difundiendo es un plan general. No es algo puntual, y mucho menos de Colastiné”, afirmó.
Si bien reconoció que existen puntos de encuentro y centros previstos para recibir a vecinos ante una emergencia, sostuvo que sería necesario contar con recursos preparados en sectores estratégicos.
“Nos gustaría que tengan ellos preparado en una zona, ante una eventual fisura, arena y bolsas que en aquella oportunidad no hubo”, reclamó.
Preocupación por la seguridad
La falta de infraestructura no es el único motivo de preocupación para los vecinos. Bazán también planteó dificultades vinculadas con la seguridad y recordó el retiro de la Policía Montada que funcionaba en el acceso a la vecinal.
“Nosotros ahí teníamos una policía montada que estaba en el acceso a la vecinal, al final de calle, cuando asumió el nuevo gobierno provincial retiraron esa caballería que había ahí”, señaló.
Según explicó, la presencia de los efectivos a caballo tenía además una función preventiva por la ubicación estratégica del lugar. “Con los caballos ellos se podían mover con más facilidad y el lugar estratégico donde estaba ubicado hacía como de filtro un poco la vía de escape, que es el terraplén, para la delincuencia”, sostuvo.
Bazán afirmó que actualmente los hechos de inseguridad son frecuentes en el sector. “Hoy en día te digo que si hay un robo por noche en la zona, no me quedo corto”, aseguró.
Si bien destacó el trabajo de los agentes de la Comisaría 28ª, señaló que la falta de apertura y mantenimiento de algunas calles también dificulta la llegada de los patrulleros.
“Hay calles que se interrumpen por lo que fuere —reservorio, cúmulo de ramas— con cosas que dificultan la labor de ellos y no de los delincuentes, que ya saben que esas son vías de escape porque no los pueden seguir”, explicó.
Ambulancias y patrulleros, con dificultades para ingresar
Las dificultades de circulación también repercuten, según los vecinos, en la atención de emergencias sanitarias. “Si alguien tiene un problema de salud, que llegue la ambulancia, olvídate. Y el tema de seguridad, de policía, también, con un patrullero, con una camioneta, en esas condiciones no se llega”, afirmó Bazán.
El barrio cuenta con un centro de salud, aunque el vecino aclaró que se trata de un espacio de atención primaria.
“Es un centro de atención primaria, o sea, no hay chance de atender una urgencia o algo de mayor gravedad”, explicó.
Residuos y ramas, otro reclamo
En cuanto a la recolección de residuos, Bazán consideró que la prestación general es regular, aunque señaló inconvenientes relacionados con los animales sueltos que circulan por la zona.
“Hay muchos animales sueltos —no solo perros, hay vacas, caballos y demás— que por más que uno a veces tiene reglamentariamente el cesto de basura, los bichos hacen su recorrida y esos residuos así desparramados no es lo mismo para la empresa”, explicó.
La mayor preocupación, sin embargo, está relacionada con la recolección de ramas y residuos de poda, una tarea especialmente necesaria en una zona con abundante vegetación.
“Falla bastante lo que es rama, residuo de poda, que en esa zona es algo continuo. En teoría deberían pasar dos veces a la semana y no es así”, cuestionó.
Un llamado a los funcionarios
Frente a este escenario, los vecinos reclaman una mayor presencia de las autoridades en el territorio y piden que los funcionarios recorran personalmente los sectores afectados.
“Que se acerque al barrio, que pueda ver de primera mano la situación. Estamos dispuestos como vecinos a informar y a colaborar con esto para darle solución y hacer prevención, y todo lo que hace a una mejor vida y calidad de vida para los vecinos”, concluyó Bazán.


















