Las recientes subas en el precio de la carne vacuna responden a una combinación de factores productivos, económicos y de expectativas que impactan de lleno tanto en frigoríficos como en carnicerías, llegando a rozar los 25.000 pesos el kilo en algunos cortes en Santa Fe.
Entre la merma del consumo y el aumento de las exportaciones, el precio de la carne en Santa Fe roza los $25.000
Con menos hacienda, la carne sube hasta superar los 20.000 pesos el kilo. Frigoríficos advierten por el consumo y los costos, mientras productores destacan la exportación a EE.UU.
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Los frigoríficos santafesinos frenan faena por falta de negocios y temen más aumentos en la carne
Ejemplo de esto es el kilo de costilla a 23.900 pesos en una reconocida carnicería santafesina, mientras que en supermercados el kilo de cuadril llega a los 23.490 pesos.
Así lo explicó el referente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa), Antonio D’Angelo, quien advirtió en diálogo con LT 10 que el escenario actual genera tensiones en toda la cadena.
“Hay una combinación de factores para explicar las subas. Aumenta el precio y tenemos menos consumo, afecta tanto a frigoríficos como a carnicerías”, señaló el dirigente.
Escasez de hacienda
D’Angelo explicó que el principal motivo estructural es la escasez de hacienda. “Aumenta la carne porque cada vez hay menos hacienda. Cuando la oferta es escasa, la demanda presiona y suben los precios”, sostuvo. A ese cuadro se suma un componente que, según remarcó, agrava la situación: “Se generan mensajes que no están bien analizados y eso impacta en los valores”.
Uno de los puntos que mayor confusión genera, según el referente de Cafrisa, es el acuerdo con Estados Unidos para exportar 80.000 toneladas adicionales de carne. En ese sentido, cuestionó la interpretación dominante sobre el impacto de ese convenio. “Simplemente nos van a comprar más cantidad, pero es carne de inferior calidad”, aclaró.
Lejos de competir con los cortes más consumidos en el mercado interno, D’Angelo detalló que se trata de otro tipo de producto. “Son cortes que no compiten con los más demandados en el mercado local. Es carne que no va al consumo directo, sino a fábricas de hamburguesas para procesos industriales”, explicó, y fue gráfico: “Estados Unidos se va a llevar el ‘puchero’; el lomo, la nalga o la cuadrada se quedan aquí”.
Sin embargo, advirtió que el negocio exportador tiene límites claros. “Si el resto de la carne no se absorbe en el mercado interno, vamos a tener que frenar la exportación”, anticipó. En esa línea, remarcó que los números no cierran para la industria: “Los frigoríficos no podrán comprar hacienda a los precios actuales para enviar solo una parte barata al exterior”.
El dirigente se mostró cauto respecto al futuro del acuerdo. “No tengo muchas expectativas en que sea un buen negocio ni en que se completen esas 80.000 toneladas”, afirmó.
Sobre la evolución de los precios, D’Angelo consideró que no hay señales claras de alivio en el corto plazo. “Las expectativas de que baje la hacienda no son muchas, sobre todo porque el rodeo ha disminuido o se mantiene constante frente al crecimiento de la población”, explicó. De todos modos, dejó abierta la posibilidad de una leve mejora estacional: “Una tregua podría llegar recién a fines de marzo o abril, por cuestiones estacionales de mayor oferta”.
Finalmente, el referente de Cafrisa puso el foco en el consumo y su valor cultural en la Argentina. “Estamos en 49 kilos anuales per cápita de carne vacuna, dentro de un total de 118 kilos si se suman pollo y cerdo”, precisó, y concluyó: “Para nosotros, el asado trasciende la pirámide alimenticia”.
Visión de los productores
Hugo Iturraspe, productor ganadero y vicepresidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, destacó la importancia de la ampliación del cupo de carne argentina en el mercado norteamericano, aunque señaló que la producción local atraviesa un "cuello de botella" con los niveles de existencias más bajos de la historia.
En diálogo con LT10, Iturraspe calificó como un salto cuantitativo fundamental el incremento de las exportaciones a Estados Unidos. "Es muy importante la cantidad de toneladas que nos han ampliado: de 20.000 pasamos a 100.000. Es mucho", afirmó el dirigente.
Carne vacuna para exportación
Según explicó el productor, la carne argentina es "muy codiciada" en el país del norte debido a su método de cría. A diferencia del animal estabulado en Estados Unidos, el novillo argentino se engorda en espacios grandes, lo que produce un músculo con menor exceso de grasa, ideal para la industria de las hamburguesas.
Iturraspe advirtió sobre la delicada situación nacional. "Estamos en un cuello de botella. Con 50 millones de cabezas, la Argentina cayó a un nivel históricamente bajo", explicó. Atribuyó esta caída a una combinación de factores climáticos (sequías y excesos hídricos) y a la falta de políticas ganaderas acordes en años anteriores.
Uno de los puntos críticos fue la venta masiva de vientres a China en periodos de precios bajos. "La vaca es la fábrica de terneros. Al descuidar esa categoría, nos quedamos con falta de vientres para producir mayor cantidad de carne", lamentó el vicepresidente de la Rural santafesina.
Consultado sobre si este estímulo exportador podría desabastecer las góndolas locales o disparar los precios, Iturraspe llevó tranquilidad al consumidor. "No creo que se perjudique el consumo interno. Lo que se está haciendo es aumentar los kilos por animal. En lugar de faenar animales muy chicos, se busca volver al novillo pesado de exportación, de más de 500 kilos", detalló.
Respecto a los precios, reconoció que el valor de la carne venía "atrasado" y que el reciente salto del 10 % responde a un reajuste del mercado. "A pesar de los precios, la demanda no ha caído e incluso se ha incorporado más consumo de carne per cápita en los últimos días", observó, añadiendo que el sector porcino también actúa como un complemento necesario para el abastecimiento general.












