El texto tiene como fin difundir la importancia de las maternidades seguras y centradas en la familia, con la aplicación de toda la tecnología disponible al servicio del paciente pero, fundamentalmente, sumando lo humanístico.
Fernando Redondo
Por otro lado, la División de Neonatología del Centro Perinatológico del Hospital Iturraspe fue designada por Unicef, por cuarto año consecutivo, como Hospital Amigo de la Madre y el Niño. Este premio consiste en la capacitación de todo el personal que asiste al nosocomio de la importancia respecto de lactancia materna. “Esto tiene un impacto muy importante porque si bien atendemos niños muy chiquitos y de muy poca edad gestacional, desde 500 a 700 gramos, el programa abarca a todos los bebés en su conjunto y no solo los del área Neonatología”, dijo Redondo.
Es sabido que los humanos son iguales entre sí sólo cuando transita dos instancias: el nacimiento y la muerte. Por eso desde el Centro Perinatológico hacen hincapié en la importancia de la lactancia materna y de los efectos positivos que tiene sobre el desarrollo de los niños. “Los pequeños que son alimentados de pecho tiene un coeficiente intelectual que es mucho mayor al de los no lactados. Esto tiene un impacto muy notable en el futuro porque les garantiza la posibilidad de tener la dignidad del trabajo, en un mundo cada vez más competitivo, más difícil y globalizado para mal”, detalló el profesional, quien aseguró que existen evidencias científicas que garantizan que los niños alimentados a pecho tienen mayores posibilidades en la escritura y en matemáticas.
Hospital Amigo
El Hospital Provincial Juan Bautista Iturraspe fue distinguido por Unicef como Hospital Amigo de la Madre y el Niño. Este importantísimo logro se obtuvo luego de varios años de intenso trabajo en forma conjunta de los Servicios de Maternidad y Neonatología, el Subprograma Provincial de Lactancia Materna y Perinatología y la colaboración continua del grupo de voluntarias Mamá Corazón.
Dicha distinción se otorgó luego de una evaluación realizada por el organismo internacional Unicef, con la participación de otras instituciones nacionales dedicadas al cuidado de la madre y el niño.
“Buscamos resaltar el concepto étnico y social de familia porque estamos convencidos de que no existe mejor momento para la unión que el instante del nacimiento. Nosotros invitamos a la mamá a parir en familia, pero para que eso suceda con naturalidad sabemos que es necesario ser conscientes de que es necesario un cambio de actitudes y de información”.
Ante la pregunta ineludible de por qué eligió esta especialidad y no otra, el doctor Fernando Redondo explicó: “No sabría decir por qué, pero creo que es por la gran afinidad que tengo con los chicos y sobre todo con los recién nacidos”.
El profesional se formó en Rosario, luego hizo su especialidad en Buenos Aires, viajó a Los Ángeles para hacer posgrados y nunca dejó de trabajar. “Hoy la neonatología es una especialidad muy crítica. Ocurre que cualquier actitud que hagamos en la embarazada y en el niño tiene gran incidencia en la mortalidad, cualquier pequeña alteración en la asistencia o servicio repercute. Por tal motivo es que hacemos tanto hincapié en el perfeccionamiento de quienes acompañan el trabajo de la neonatología porque es fundamental que todos sepan cómo actuar ante cualquier emergencia”, finalizó Redondo.















