Un gran interrogante que comenzará a develarse en las próximas horas, es si en la escuela Ameghino, de Palmira (Mendoza), donde Florencia estudió antes de irse a San Luis hace 9 meses, detectaron efectivamente los abusos y no denunciaron los hechos.
La escuela a la que asistía Florencia Di Marco, en Mendoza, contó algo que nadie sabía
La jueza Virginia Palacios sospechaba del rol de la madre, que tras la aparición de su hija muerta, salió a decir por los medios que, sin saberlo, había estado viviendo con un monstruo, al referirse a su pareja ahora detenida.
La magistrada envió una comisión policial hasta Mendoza, que hizo una serie de averiguaciones sobre el pasado de la menor y la familia.
Según información no confirmada, personal docente de la escuela Ameghino, de Palmira, les habría expresado a los policías puntanos que Florencia habría referido situaciones compatibles con abusos sexuales.
La prueba de ADN confirmó que Florencia Di Marco fue violada por su padrastro ►► https://t.co/q2rOpHzBiA pic.twitter.com/y9c0u8goun
— Diario Uno Santa Fe (@unosantafe) 30 de marzo de 2017
También que convocaron a la mamá, Carina Di Marco, para informarla al respecto y que ella lo había desmentido señalando que la niña no quería ir a la escuela.
Al parecer, las docentes habrían dado crédito a los dichos de la mamá y no habrían realizado la denuncia penal de rigor.
Fuentes judiciales señalaron ayer a Diario UNO Mendoza que en la fiscalía de San Martín no había ninguna denuncia por abusos sexuales contra Florencia Di Marco.
No es menor el dato porque de ser cierto que la escuela se enteró y de haberse investigado, quizá se habría evitado la muerte de la niña.
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— Diario Uno Santa Fe (@unosantafe) 28 de marzo de 2017
Esta información que recolectaron los detectives puntanos, fue de la que se valió la jueza Palacios para dejarla detenida y tener el motivo para investigar los presuntos y reiterados abusos en San Luis, que habrían ocurrido antes de la muerte de Florencia y que habría conocido su madre.
El testimonio en cámara Gessell de uno de los hermanos de Florencia, de 9 años, habría profundizado las sospechas de la jueza, que decidió este martes 4 de abril meterla presa.














