La fangoterapia es un tratamiento que cada vez gana más adeptos en la región. Se trata de una práctica que se ofrece en la mayoría de los spa que funcionan dentro de los complejos termales en Entre Ríos, pero también es una opción que se brinda en diversos centros de estética de Paraná, Santa Fe y otras localidades.
La fangoterapia se impone en la región
Se estima que este método se utilizaba desde tiempos remotos no solo con el objetivo de embellecer los cuerpos, sino también con fines terapéuticos. En este sentido, hay registros que dan cuenta de que en el antiguo Egipto se aprovechaban las propiedades de barros, fangos y arcillas para curar heridas, golpes y también inflamaciones de distintos órganos, como el riñón, el hígado o el estómago.
Si bien en la actualidad aún se recurre a esta alternativa para usos medicinales, fue ganando mayor popularidad debido a los resultados que se obtienen a nivel estético y cosmético. Tras su aplicación, se nota una piel más radiante y tersa, gracias a que las fórmulas que se utilizan logran hidratar y nutrir la dermis.
Valeria Beltzer es masajista profesional y contó a Ser Un@ que se utilizan distintos tipos de fangos. Uno de los más requeridos es el que se usa solamente en espalda. “Es barro que toma temperatura y actúa como antiinflamatorio localizado. Entre sus beneficios, elimina el exceso de grasa; nutre, pule y suaviza; estimula la circulación; evita las pequeñas inflamaciones; también tonifica e hidrata. Acompañado por un masaje integral aporta además un momento de relax corporal”, aseguró.
Asimismo señaló que este procedimiento se usa mucho en casos de espaldas deshidratadas o personas con acné. Por otra parte, según explicó, se lo utiliza como reductor en los tratamientos estéticos de abdomen y piernas; o en el rostro, como máscaras faciales. “Hay fórmulas que son refrescantes y drenantes. Se le da muchísimas funciones, según con qué se lo combine”, agregó.
Para lograr un efecto desinflamante, por ejemplo, se recomienda aplicar en el fango una infusión de malva en vez de agua. Para las várices se indica agregar aceite de castañas, que favorece la circulación y estimula la recuperación de los vasos sanguíneos. Ante una piel irritada, se sugiere agregar aceite de caléndula y romero, que es cicatrizante. En el caso de golpes y dolores en los huesos, se le añade una infusión de árnica, que actúa como analgésico local.
“Al fango se lo usa para todo, es mágico”, aseveró Beltzer, haciendo referencia a la multiplicidad de virtudes que se le atribuyen a esta técnica.
Asimismo, expresó: “A las mujeres, sobre todo, les gusta probar novedades, como las máscaras de fango, pero también las de chocolate, las envolturas de algas, miel, vino, entre otra variantes faciales. Y sobre todo se atreven a innovar en los tratamientos corporales, porque es poco frecuente que tengan el hábito de realizarse máscaras en el cuerpo. Las máscaras de fango en la espalda son muy buenas porque es una zona que todas en general tenemos un poco olvidada, y en algunos casos es difícil de llegar y se vuelve incómodo colocar una crema o hacer una buena higiene, de manera que se va deshidratando”.
Por último, indicó que no son procedimientos costosos y que son un regalo ideal para el Día de la Madre: “Una hora y media de tratamiento corporal con máscara de fango en espalda o abdomen, más un masaje corporal y terapia con piedras calientes cuestas solamente 200 pesos”.















