Algunos remedios de uso masivo no se consiguen por estos días en las farmacias de la ciudad debido al nuevo control a las importaciones que también afecta a otros productos. Ellos son el Rivotril (ansiolítico), Reliverán (para náuseas y vómitos) y la Buscapina (antiespasmódico). Al menos eso sucede en las farmacias Bonazzola, Lencinas y Gottero y en la Red de Farmacias Farmar.
Por trabas a la exportación escasean el Rivotril, el Reliverán y la Buscapina
“Hay medicamentos importados que están demorados en puertos o en la aduana”, sostuvo el secretario general del Sindicato de Bioquímicos y Farmacéuticos, Marcelo Peretta, explicando la situación.
Ante este panorama, se elaboró una lista de medicamentos alternativos: “Son de laboratorios argentinos y cuentan con los mismos principios activos que los que no se consiguen”, advirtió.
Para reemplazar al Rivotril, a la Buscapina y al Reliverán ya existen diferentes alternativas. Para el primer caso se puede sustituir, previa receta médica, por Clonagin, Clonax, Clonazepam y Neuryl; en el segundo por Cifespasmo, Clobolina y Hioscina; y en el tercero por Disgradon, Lizarona y Gastrocalm, entre otros.
Asimismo, Peretta confirmó también que hay faltante de drogas para producir medicamentos y que hay un “stock de 30 o 60 días” de remedios oncológicos y para el tratamiento del VIH. Sin embargo, aseguró que “desde los laboratorios nos dijeron que ya están hechas las gestiones para que al menos no falten en los hospitales”.
Peretta vinculó la carencia de medicamentos a las restricciones de importaciones promovidas desde el Gobierno Nacional pero también consideró que “en verano la producción es mucho menor”.
Opinan farmacéuticos locales
Alicia Caraballo, del Colegio de Farmacéuticos la provincia de la Primera Circunscripción, describió la situación en la ciudad en relación a estos medicamentos.
“Cuando recién comenzó esta restricción a las importaciones tuvimos preocupación, analizamos el tema y pensamos que seguramente iba a haber algún tipo de inconvenientes en la provisión de algunos medicamentos que tengan insumos o que se produzcan enteramente afuera del país. Sin embargo, debo decir, nosotros no notamos, sobre todo en los medicamentos que son de alto costo y baja incidencia, es decir, en aquellos medicamentos que son producidos por ingeniería genética o que son generalmente abastecidos desde el exterior, que se cortara la provisión”.
Posteriormente, aseguró que siempre hacia finales de año hay faltante de medicamentos en el mercado y que esto muchas veces sucede por alguna estrategia de laboratorios que cierran sus balances, “o bien puede ocurrir por el hecho de que en el mercado argentino hay continuamente fusiones, es decir, tal laboratorio compra a tal medicamento de otro, entonces se fusiona, cambia de nombre”.
Y concluyó Alicia Caraballo: “Como es el caso de un psicofármaco bastante utilizado cuya monodroga es el clonazepam. Ha también tenido inconvenientes en la provisión”.












