Lo que debía ser una salida familiar terminó en una escena de violencia extrema. Marcelo, vecino de la ciudad de Santa Fe, fue apuñalado por un cuidacoches el domingo al mediodía, cuando fue a buscar su auto tras almorzar con su mujer y su nieto.
Salió a almorzar con su mujer y su nieto y terminó apuñalado: el crudo relato del hombre atacado por un cuidacoches en la Recoleta
Marcelo fue herido con un arma blanca el domingo al mediodía cuando fue a buscar su auto tras almorzar. El ataque ocurrió en la zona de Bulevar y San Jerónimo. “Por gracia de Dios estoy bien; si no, estaríamos hablando de otra cosa”, afirmó.
Salió a almorzar con su mujer y su nieto y terminó apuñalado: el crudo relato del hombre atacado por un cuidacoches en la Recoleta
Según relató, la herida fue grave. “Fue una herida profunda. En el Cullen me dijeron que perforó hasta el músculo, no tocó ningún vaso ni los riñones. Por gracia de Dios estoy bien; si no, estaría hablando de otra cosa”, contó.
El episodio ocurrió cuando Marcelo se retiró solo del restaurante para buscar el vehículo, que estaba estacionado en inmediaciones de Bulevar y San Jerónimo, mientras su esposa iba a comprar un helado junto al nieto. En ese momento observó a un joven que corría hacia un auto cercano. “Cuando lo vi dije «uh, que no me vea»”, recordó.
Sin embargo, el encuentro fue inevitable. “Me siento en el auto, me ve, cruza corriendo, me golpea el vidrio y me dice «dame plata». Le dije que no tenía, y era verdad, no ando con efectivo”, relató en declaraciones al programa "De 10", que se emite por "LT10".
La respuesta del cuidacoche fue violenta: una patada al vehículo y un golpe al espejo.
Ante esa situación, Marcelo decidió bajarse. “Le digo ¿qué hacés?, y me responde «no sabés con quién te metés». Yo también le dije lo mismo”, explicó. En medio del intercambio, el agresor se quitó las zapatillas e intento pegarle.
“No recuerdo si lo empujé; él se tira para atrás y empieza a caminar insultándome mientras cruzaba San Jerónimo, del lado de la facultad”, continuó.
Fue entonces cuando advirtió que algo no estaba bien. “Veo que cuando se va guarda algo blanco en una remera; estaba en cuero. Me reviso y veo que me había pegado una puñalada”, relató.
La herida sangraba de manera abundante. “Me tapo con la mano porque me salía mucha sangre, no sabía qué hacer”. En ese momento intervino personal de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) que pasaba por el lugar.
“Les avisé y lo fueron a buscar. Los mozos del bar me llamaron, me atendieron y me asistieron hasta que llegó una ambulancia de Unisem”, contó.
“Seguro no estaba en sus cabales”
Marcelo no oculta el impacto emocional que le dejó el ataque. “Si hubieran estado mi mujer y mi nieto, me mata o yo lo mato a él”, reflexionó, todavía conmocionado. “Doy gracias a Dios que no fue otra cosa”, expresó
El hombre remarcó que no provocó al agresor y cuestionó la naturalización de este tipo de hechos. “No podemos naturalizarlo y decir «no pasó nada». No es justo querer disfrutar con la familia y que ocurra esto”, sostuvo. Y agregó: “Yo no lo increpé, me bajé para preguntarle por qué me pateaba el auto”.
Si bien consideró que el atacante “seguro no estaba en sus cabales”, fue contundente en su conclusión: “El hombre que sale con un cuchillo, sale a hacer daño”.
















