La celebración de San Cayetano volvió a reunir este viernes a cientos de fieles que se acercaron para agradecer, pedir y renovar su vínculo con el santo patrono del pan y del trabajo. En una jornada marcada por la emoción y la participación de peregrinos, el padre Diego Sosa destacó el clima de alegría que se vivió en la comunidad.
San Cayetano convocó a miles de fieles en Santa Fe con un pedido que sigue vigente: paz, pan y trabajo
El padre Diego Sosa destacó el clima de alegría y agradecimiento durante la celebración del santo patrono del trabajo. Señaló que muchos peregrinos llegan para pedir ayuda por situaciones personales, aunque también resaltó que la jornada está marcada por la esperanza y la fe.
San Cayetano: Miles de fieles celebraron al santo patrono del pan y del trabajo con agradecimiento y esperanza. Foto: José Busciemi - UNO Santa Fe.
Foto: José Busciemi - UNO Santa Fe.
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Foto: José Busciemi - UNO Santa Fe.
Foto: José Busciemi - UNO Santa Fe.
“Un día hermosísimo. Después del susto de ayer (por el temporal), hoy fue realmente un día hermoso. Mucha gente durante todo el día, este es como el momento principal y todos contentos: los peregrinos, los voluntarios de la parroquia. Un día con mucha alegría y entusiasmo”, expresó el sacerdote al referirse a la celebración.
Durante las misas, el párroco contó que pudo dialogar con los fieles y conocer las distintas realidades que atraviesan quienes llegan hasta San Cayetano. Según explicó, muchos se acercan principalmente para agradecer, aunque también hay quienes llevan pedidos vinculados a situaciones difíciles.
“Todos vienen a agradecer, algunos también a pedir, algunos expresan alguna situación particular que están pasando. En general hay mucho clima de agradecimiento, de pedir la ayuda de Dios, aunque en algunos casos con más preocupación”, relató a UNO Santa Fe.
Un santo ligado a la vida cotidiana
Para el padre Sosa, la vigencia de San Cayetano está vinculada a que representa cuestiones esenciales de la vida diaria de las personas.
“Los santos son como amigos de los fieles, uno se hace amigo del santo”, explicó. Y agregó que la fe funciona como una compañía para atravesar los momentos buenos y también los más difíciles.
En ese sentido, señaló que San Cayetano representa “la paz, el pan, el trabajo y la salud”, valores que los peregrinos buscan renovar cada año durante la celebración.
“San Cayetano es el santo de la vida cotidiana. La gente viene a experimentar que la vida sigue teniendo una belleza, un sabor especial cuando Dios está presente”, sostuvo.
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La llegada de nuevas generaciones
Consultado sobre la presencia de jóvenes y adolescentes en la fiesta patronal, el sacerdote reconoció que la imagen del santuario sigue estando muy vinculada a personas mayores, aunque también observa la llegada de nuevas generaciones.
“A veces uno en broma les dice: ‘¿Seguís pidiéndole trabajo a San Cayetano?’. Y responden: ‘No, ahora es para mis hijos, para mis nietos’”, contó.
De todos modos, destacó que también hay jóvenes que se acercan buscando una oportunidad laboral y acompañamiento en una etapa marcada por incertidumbres.
Una fiesta que abraza al barrio
La celebración también genera un movimiento especial en la zona y, según explicó Sosa, la comunidad del barrio acompaña cada edición de la fiesta patronal.
El sacerdote destacó la relación con los vecinos y comerciantes, quienes reciben de buena manera la llegada masiva de fieles.
“Los vecinos de la cuadra, que les llenamos la calle de gente y les cortamos el tránsito, tienen buena relación y lo toman bien. Los comerciantes están muy contentos porque tienen mucha gente hoy”, señaló.
La expectativa por la visita del Papa
Durante la jornada también surgió la referencia a la anunciada llegada del Papa a la Argentina, una noticia que, según Sosa, genera expectativa entre los creyentes.
“Sin duda va a ser un acontecimiento hermoso. A medida que se acerque la fecha nos iremos entusiasmando más, pero hace mucho bien a la vida del creyente y de la Iglesia”, afirmó.
Además, consideró que el mensaje del Pontífice puede tener impacto más allá del ámbito religioso. “De acuerdo a cómo uno reciba ese mensaje, puede hacernos bien como sociedad también”, concluyó.



















