Santa Fe

Talleres para varones: cómo reeducarse para no reproducir violencia contra las mujeres

Si bien apuntan que la respuesta de quienes completan los cursos es positiva, insisten en la implementación de la Educación Sexual Integral "para un cambio cultural que se necesita"

Sábado 10 de Noviembre de 2018

Desde 2013 se llevan a cabo talleres de varones en la ciudad de Santa Fe con el fin de reeducar a aquellos que ejercen la violencia de género. Hoy cursan alrededor de 60 hombres de todas las edades en dos grupos distintos que se encuentran todos los lunes y martes en Arenales 8250 de 17 a 19. Si bien en su mayoría los asistentes provienen de instancias judiciales, hay también alumnos voluntarios y la oferta formativa es abierta a todo interesado. El programa se llama "Reeducación emocional y responsabilidad social para varones", consta de 50 clases totales, y se puede empezar en cualquier momento del año.

El psicólogo ​Agustín Baccega (matrícula 1.501) y uno de los encargados de brindar los talleres relató a UNO Santa Fe: "El programa, como es de reeducación, consiste en educar al varón que es denunciado por violencia de género. Lo que pasa es que se entiende a veces que hay una sola manera de ser varón, a partir de esto lo que hacemos es deconstruir esa imagen del macho, que es el estereotipo del tipo que trabaja todo el día y está fuera de la casa, por ejemplo. En ese marco es en el que se da la violencia de género, porque el varón educado en esta sociedad tiene como último eslabón de la cadena la violencia contra la mujer, por cómo la considera: inferior en derechos, recursos, habilidades y demás. Por eso son tan largos estos procesos de reeducación. El programa actualmente dura un año, y estamos viendo la manera de abreviarlo aunque no tanto porque lleva mucho tiempo que el varón pueda incorporar los conceptos de masculinidades plurales, lo que es el feminismo, el machismo, la crianza sin violencia, la pareja sin violencia, los derechos de las mujeres y de los niños. Todo estos conceptos se abordan durante los talleres".

Asimismo alertó: "No están admitidos los casos en que hubo femicidios o donde hubo casos de violencia sexual", y describió: "Lo que vemos a lo largo de los años que venimos trabajando es un crecimiento exponencial en la cantidad de varones que ingresan, y en los que terminan. Muchos de los que lo completan traen después a familiares o amigos, son los que incorporan a otras personas al programa. Cambian la manera en que se relacionan con otras personas. Al ser educativo, es preventivo, no es un programa terapéutico. No considera que hay una patología detrás. Trabajamos sobre la sociedad, con varones que aprendieron a ser violentos por la cultura machista que los crió. Por eso es importante poder empezar a trabajar con adolescentes y niños. La educación sexual integral ayudaría porque se abordan estos temas. En su mayoría trabajamos con adultos, aunque tenemos recientemente adolescentes mayores de 16 también".

En cuanto a las resistencias que pueden producirse para los asistentes al concurrir, Baccega describió: "Lo más difícil es que el varón se corra del lugar en que se pone, que se haga responsable de la violencia que producía porque no asume las consecuencias de su accionar. O bien porque desconoce o porque le cuesta hacerse cargo. A veces se posiciona como víctima de la pareja, y es ahí donde se trabaja en diferenciar a la violencia de la violencia de género. Trabajamos también sobre cuáles son los beneficios de ser varón en una sociedad machista, y cuáles son los perjuicios para las mujeres. Entonces así hablamos de derechos".

Sobre las preguntas más comunes que suenan dentro de los talleres, el psicólogo indicó: "Tienen que ver con cuánto me va a llevar este proceso, por qué tengo que estar acá, por qué no la envían a ella. Son más cuestionamientos que interesados en el programa, eso sucede por lo menos en las primeras dos clases. Una vez que el varón se adapta al sistema y entiende para qué son los talleres empiezan a cambiar esas preguntas por: qué tendría que haber hecho; cómo puedo evitar reaccionar de manera agresiva; qué es la violencia. Estamos en una sociedad violenta, y eso se aprende a través de conductas a través de modelos que pueden ser de familia, como del barrio, de la escuela, en todos lados. Por eso es importante que se dé educación sexual integral, que tiene que ver con la transmisión de valores y conocimiento de derechos".

En relación al proceso explicó: "Tenemos entrevistas de admisión, seguimiento y finalización, según los protocolos. Pero la modalidad es con talleres con temáticas específicas y reflexión. Se hace que puedan entrar en contacto con sus sentimientos, algo que a los varones nos cuesta más. Que pueda relacionarse con eso que no le enseñaron durante toda su crianza, con las emociones del miedo, la tristeza, el enojo y la agresión".

​Al ser completadas las 50 clases, ​Baccega apuntó: "Lo que cuentan es cómo cambian su vida, y cómo ven a la mujer. Muchos cuando empiezan una nueva pareja se dan cuenta de que eran celosos, posesivos, manipuladores y violentos, y hoy buscan tener un vínculo sin agresiones".

La subsecretaria de Acción Social de la Municipalidad, Rocío Giménez, describió a UNO Santa Fe que el programa trabaja con la fundación Lazo Blanco con el fin de fortalecer las acciones de prevención y atención integral en el marco de la Ley 26.485 y la ley provincial de prevención y atención integral de mujeres víctimas de violencia de género. "Un 80% son derivados de otras instituciones como el Poder Judicial, la Defensoría del Pueblo o los juzgados civiles de acuerdo al tipo de denuncia. Está abiertos para los que quieran ingresar voluntariamente también. Tiene foco en la educación, el objetivo es deconstruir las masculinidades hegemónicas y asumir las violencias como un problema social y no individual".

Y detalló: "A muchos se les hace muy difícil sostenerlo todo el año, los que más se quedan son los jóvenes. Por eso es importante establecerlo en instancias de la educación formal. Son 106 personas las que estaban inscriptas en los encuentros, los que hasta el momento lo sostienen son 60. Por eso insistimos en la discusión actual de la educación sexual integral, nosotros podemos contribuir con este tipo de programas pero para un cambio cultural se necesita de la pata del Estado desde otro lugar que el sistema nunca tuvo".

​Asimismo en relación ​a los varones que completan o asisten a la mayor parte de los cursos, Giménez dijo: "Hay una respuesta muy positiva, se produce un cambio en la manera de percibir la violencia, en la identificación de las mujeres. Hacemos la invitación para que se acerque el que quiera".

Por su parte, la subsecretaria de Políticas de Género santafesina, Gabriela Sosa, relató a UNO Santa Fe que a nivel provincial en cuanto a políticas para reeducar a varones denunciados por violencia de género hay algunas experiencias en la ciudad de Santa Fe, Rosario, Cañada de Gómez: "Creo que es algo pendiente a seguir trabajando y a evaluar los resultados. Mayoritariamente estos programas son para varones que han transitado procesos judiciales, todavía no hay una experiencia general sobre ese tema. Hay que estudiarlo, y pensar desde qué organismo público debe hacerse esa reeducación. Creo que es interesante para trabajarlo desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. A nivel internacional hay experiencias, pero todavía son pequeñas para una evaluación general".

Dónde las mujeres pueden pedir ayuda

A nivel local se puede pedir ayuda ante una situación de violencia de género en el Área Mujer y Diversidad Sexual ubicada en 25 de Mayo 2884 o llamar al 4571525 / 4571666 (de lunes a viernes de 8 a 20) o al 0800 777 5000 (todos los días, las 24 horas). El mail es  mujer@santafeciudad.gov.ar

Asimismo se puede recurrir al Centro de Asistencia a la víctima (Defensoría del Pueblo) en Eva Perón 2726 o llamar al 4573910 o al 4572694.

También se puede adquirir asesoramiento a la línea gratuita 144 todos los días del año. 

¿Dónde denunciar?
En los siguientes Centros Territoriales de Denuncias: Las Heras 2882, con teléfonos 4815578 y 455978; en zona norte de 8 a 20 en Aristóbulo del Valle 7401, o al 4833446.

También en el Centro de Orientación a la Víctima de Violencia Familiar y Sexual en Lisandro de la Torre 2665 o llamar al 4619923.

También en cualquier comisaría y se sugiere en cualquiera de los casos pedir siempre la copia de la denuncia realizada.

Sobre dónde solicitar las medidas de ley de Protección Integral de las mujeres, se puede realizar en la Unidad de Información y Atención de Víctimas y Denunciantes en Urquiza 2463 de lunes a viernes de 7.15 a 12.45 y de 14.15 a 19.45.

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