En tiempos donde se valora el hecho de tener un buen trabajo con un buen salario y la mayor estabilidad posible, Pablo Imhoff, con sus 27 años decidió dejar todo lo que esto le redituaba para poder dar rienda suelta a sus deseos y cumplir con un sueño que fue postergado por aquello que le dictaba “el deber ser”. La experiencia de viajes anteriores logró contagiarle las ganas de emprender la aventura que Pablo llevará adelante: recorrer el país arriba de una moto Gilera modelo 1970.
Un santafesino recorrerá el país en una moto restaurada
En primera persona
“Tengo 27 años y todo esto se dio un poco por la búsqueda de libertad, una idea que empezó a surgir de a poco, y a esta altura la idea creció y de hecho dejé todo: mi trabajo, mi vida estable que tenía en Rosario para dedicarme al viaje que voy a emprender ahora y que durará más o menos un año y medio o dos”, cuenta el joven, que actualmente vive en Santo Tomé.
Antes de tomar la decisión que cambiaría su vida, Pablo contaba con un trabajo en un laboratorio óptico de Rosario, tenía un buen sueldo y se sentía muy conforme con todo. Pero algo dentro de él sonaba a vacío. “Estaba muy bien económicamente, pero había algo que me faltaba que era viajar y cumplir el sueño de recorrer el país en una moto”, cuenta entusiasmado ante el escaso tiempo que le falta para poder cumplirlo.
Y explica que este deseo se encendió un poco gracias a los viajes anteriores que realizó junto con su hermano y su cuñada. Estas experiencias ayudaron mucho a abrir su mente y conocer otros rumbos que generaron a su vez nuevas ideas.
Sin itinerario fijo, el joven apuesta por emprender su travesía a fines de octubre o principios de noviembre. Ahora se encuentra terminando de afinar los detalles del recorrido que lo llevará a descubrir todos los rincones que pueda del país.
El vehículo que lo trasladará sobre las rutas es una moto marca Gilera de 1970. Según relata optó por trasladarse con este motovehículo por el hecho de tratarse de un ícono nacional. “Siempre me gustaron los fierros y las cosas antiguas, entonces decidí combinar dos sueños en uno: tener una moto antigua y concretar el sueño de recorrer el país”, relata Pablo.
De sur a norte y de este a oeste, sin fecha de regreso establecido, el joven tiene pensado transitar unos 150 kilómetros por día, para poder disfrutar de cada paisaje que la ruta le ofrezca.
A pesar de no contar con grandes conocimientos de mecánica, Pablo apuesta a la solidaridad de la gente en caso de tener que sobrellevar algún inconveniente. “A veces hay gente que desconoce esto –otra no– aun así se brinda y te ayuda, por eso yo no tengo miedo. Sé que la gente es solidaria y me va a dar una mano si me llega a pasar algo. Siempre hay alguna salida cuando uno viaja con tiempo”, explica el aventurero.
El primer destino a cubrir será la ciudad de Rosario, luego provincia de Buenos Aires. Después, la inmensidad patagónica. “Mas allá del tiempo lo importante es recorrer el sur hasta Ushuaia. Y de ahí, partir hacia el norte, a la Quiaca y desde el este a la cordillera”, describe Pablo.
Para poder sobrellevar los gastos del viaje, Pablo tiene pensado subsistir con lo que recaude a través de la venta de su libro Cruzando Fronteras en las presentaciones que realice a lo largo de su trayecto.
El aventurero destacó que viajando se gasta menos dinero que en una vida establecida en un lugar determinado, ya que en muchas oportunidades la gente brinda su hospitalidad a los extraños por medio de un plato de comida o con hospedaje. “No se gasta tanto como en un viaje de vacaciones o viviendo en un lugar estable”, aseguró, en base a sus cálculos.
Por el momento, Pablo desestima el hecho de volver a su antigua vida, con su rutina y su estabilidad. Hoy su cabeza está enfocada en mirar hacia adelante para cumplir con la ansiedad, las ganas y el deseo que lo llevan a realizar su más ansiada travesía.
Hoy su idea es hacer de los viajes un estilo de vida. “Yo ahora no sabría decir qué voy a hacer más adelante. Tengo proyectos de viajes, estoy centrado en lo que voy a hacer ahora”, asegura.
Con un montón de planes en su valija, pero sin fecha cierta para la mayoría, la certeza está en las ganas de seguir apostando a viajar. Recorrer el mundo, otros países y disfrutar de la mayor cantidad de culturas y paisajes que se le ofrezcan en el recorrido. Sin embargo, hoy el pensamiento está puesto en conocer el amplio territorio argentino.
“Tengo muchos proyectos en la cabeza pero no quiero pensarlo hasta que recorra el país”, finalizó Pablo.
Misión cumplida
El viernes pasado en la Feria del Libro de Santo Tomé, Imhoff presentó el libro Cruzando Fronteras, en el cual se recopilan las experiencias de viajes anteriores a los países de Chile, Perú, Bolivia, Uruguay y un poco de Argentina. En esas oportunidades, Pablo estuvo acompañado por su hermano y cuñada, quienes se movilizaron en una moto Honda Falcon 400, mientras que él lo hizo en una Honda Tornado 250.
“El viaje más largo fue a Machu Pichu, de esas travesías surgió el libro en el cual a través de sus páginas, fotos y mapas se plasman las vivencias que tuvimos”, aclara uno de los protagonistas de estos viajes, que a diferencia del que va a emprender en breve, tuvieron una hoja de ruta y un tiempo acotado de disfrute.
Por Romina Elizalde / Diario UNO Santa Fe












