La persistencia de las lluvias y la humedad en Santa Fe no solo genera inconvenientes para circular o realizar actividades al aire libre. También modifica rutinas cotidianas y plantea un problema puertas adentro: lavar la ropa y conseguir un lugar donde pueda secarse.
Y un día salió el sol en Santa Fe: las jornadas de lluvia y humedad dispararon la demanda en las lavanderías
La seguidilla de jornadas lluviosas y húmedas complicó el secado de la ropa en los hogares y llevó a muchas familias a recurrir a lavanderías. Los comercios del rubro atraviesan una temporada de alta demanda, con mayor cantidad de pedidos de prendas, sábanas, toallones y acolchados.
Alta demanda: las lavanderías de Santa Fe registran un aumento de clientes por la lluvia y humedad, complicando el secado hogareño.
Ante esta situación, las lavanderías de la ciudad registran un fuerte incremento en la cantidad de clientes. Desde uno de estos establecimientos señalaron que la demanda creció notablemente durante los últimos días y que el local se encuentra prácticamente desbordado de trabajo.
“Estamos desbordados”, explicó una de las responsables del comercio ubicado en General López al 3.400, al describir el movimiento generado por la seguidilla de jornadas húmedas. En el sector identifican además a los llamados “clientes golondrina”, personas que recurren al servicio de manera ocasional cuando las condiciones climáticas les impiden secar la ropa en sus casas.
Ropa, sábanas, toallones y acolchados
Los pedidos más frecuentes corresponden al lavado y secado de ropa, aunque también aumentó la demanda de toallones y sábanas.
A esto se suma un crecimiento en los trabajos relacionados con acolchados, especialmente entre quienes necesitan resolver rápidamente el lavado y secado de prendas de gran tamaño que requieren mucho espacio y tiempo para quedar completamente secas.
“Mucho trabajo, la gente se desespera porque no se seca. Es temporada alta, aprovechamos a lavar y secar”, explicaron desde la lavandería a Sol Play.
La posibilidad de retirar las prendas durante el mismo día se convirtió en uno de los principales atractivos para los clientes que buscan una solución rápida frente a la falta de espacio o a la imposibilidad de secar al aire libre.
Cuánto cuesta lavar y secar
De acuerdo con los valores informados por el establecimiento, el servicio de lavado y secado de 12 prendas tiene un costo de $20.000.
En el caso de los acolchados, los precios varían según el tamaño:
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Acolchado de una plaza: $20.000.
Acolchado de dos plazas: $23.000.
Acolchado de dos plazas y media: $28.000.
El servicio contempla el lavado y secado, con la posibilidad de contar con las prendas nuevamente durante la misma jornada.
Los “clientes golondrina”
Desde el comercio explicaron que el aumento de la demanda suele aparecer cuando se acumulan varios días consecutivos de lluvia, humedad y poca posibilidad de secado.
En esos períodos, personas que habitualmente realizan el lavado en sus hogares optan por llevar la ropa a una lavandería para evitar que permanezca húmeda durante varios días.
Son los denominados “clientes golondrina”, que aparecen especialmente cuando el clima complica las tareas domésticas y luego dejan de utilizar el servicio cuando regresan las condiciones normales.
El establecimiento cuenta con varias décadas de experiencia y se encuentra entre los pocos comercios que ofrecen este tipo de servicio en el sector sur de la ciudad.
El problema no es lavar, sino secar
La situación refleja uno de los efectos cotidianos de la seguidilla de precipitaciones y la elevada humedad en Santa Fe. Mientras el lavado puede realizarse con normalidad, el secado se convierte en el verdadero desafío.
Con varios días de mal tiempo, las prendas tardan mucho más en perder la humedad y los espacios habituales de las viviendas muchas veces no resultan suficientes.
Por eso, las lavanderías encuentran en estas jornadas una temporada de mayor actividad, mientras los vecinos buscan una alternativa para resolver una tarea tan simple como lavar la ropa, pero que con lluvia y humedad puede convertirse en un verdadero problema.















