No tuvo que reinventarse ni mucho menos Cristian González dio un golpe de timón con un cambio de sistema táctico para romper con la línea de cinco que heredó de su antecesor Sebastián Méndez, que tan buenos resultados le dio en Unión.
Qué cambió el Unión del Kily González para gozar de este gran momento
Unión, luego de quedar eliminado en Copa Argentina, en un gran golpe para Kily González, se pudo levantar, con un gran inicio de la Liga Profesional.
Prensa Unión
A contracorriente de lo que suele suceder después de un golpazo, como el que sufrió Unión frente a los suplentes de Gimnasia de Mendoza, equipo de la Primera Nacional, en la Copa Argentina, Kily González se aferró a sus convicciones, apostando por la misma receta, más allá de algunos pocos cambios.
La Copa Argentina, un antes y después en Unión
Esa eliminación en la Copa Argentina, como lo repite cada vez que tiene la chance de hablar en una conferencia de prensa, fue un golpe muy duro para Cristian González, e incluso se mencionó la chance de que diera un paso al costado, o que los mismos dirigentes tomaran la decisión de interrumpir el proceso.
El mismo Cristian González es consciente de esto, e incluso reconoció diversas charlas que mantuvo con los dirigentes, resaltando y valorando el respaldo que le dieron en todo momento. Incluso, se mencionó que el arranque de la actual Liga Profesional sería clave para su permanencia en el cargo.
Los rivales se presentaban como directos en la pelea por no descender, ya que de los cinco cuatro pelean en la parte más dura de abajo, como lo son Banfield, Instituto, Barracas Central e Independiente Rivadavia, mientras que San Lorenzo a pesar de un pobre arranque de torneo, está clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores, misma fase donde también llegó en Copa Argentina.
Dónde se vio la mano de Kily González en Unión
Cristian González se aferró más que nunca a sus convicciones. La línea de cinco siguió inalterable, se las tuvo que ingeniar ante tantas bajas para arrancar el certamen, por suspensiones y lesiones, e incluso demostró gran conocimiento del plantel y las situaciones, ya que con sus decisiones cambió el trámite de los partidos.
En el inicio, ante un ultradefensivo Banfield, mandó toda la carne al asador, modificó el sistema en el segundo tiempo y terminó evidenciando una contundente superioridad futbolística sobre su rival, que recién se vio reflejada en el resultado en el final con el golazo de Jerónimo Dómina.
LEER MÁS: Nicolás Orsini: "Unión es un equipo que tiene mucho corazón"
En tanto que el lunar terminó siendo el segundo tiempo ante Instituto, donde tuvo un hombre más en cancha que no pudo aprovechar para traerse los tres puntos desde Alta Córdoba. Pero ante Barracas Central, tras un gran primer tiempo, se quedó con un contundente triunfo por 2-1.
En tanto que en Mendoza logró un trabajoso éxito por 1-0 con el penal de Adrián Balboa contra Independiente Rivadavia, sosteniendo el resultado con un hombre menos en cancha sobre el final. Y contra San Lorenzo superó otra prueba de carácter, ya que con mucho temple, corazón y fútbol se quedó con un triunfo por 2-1.
De esta manera, Cristian González logró algo que pocas veces ocurre en el fútbol, ya que de mostrar una imagen de ciclo terminado pasó a liderar el campeonato, olvidarse definitivamente del descenso, afirmarse en puestos de Sudamericana y soñar en grande con la Libertadores, ya que quedó a solo dos puntos de Argentinos, el último equipo que se estaría clasificando.

















