De la mano de Gustavo Munúa, Unión se fue consolidando de mitad de cancha hacia atrás. El sello distintivo del equipo es la solidez defensiva y en eso los números reflejan de manera muy contundente la principal virtud que muestra el Tate. Al punto tal que es junto a Tigre los dos equipos que menos goles (tres) recibieron en la Copa de la Liga.
Unión y la solidez defensiva como sello distintivo
Unión es junto a Tigre los dos equipos que menos goles recibieron en la Copa de la Liga.
Pero dos de ellos se los convirtió Sarmiento en un partido y el restante fue ante Banfield en tiempo de descuento y cuando el equipo ganaba por dos goles. De esta manera, en cinco de los siete partidos que lleva disputados, terminó con el arco invicto.
Pero a esos siete partidos, habría que sumarle el último del torneo pasado, cuando el Rojiblanco goleó a Colón por 3-0. Así las cosas, de los últimos ocho encuentros oficiales que disputó Unión tan solo recibió tres goles y mantuvo la valla en cero en seis de ellos.
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Y el mérito es mayor, si se tiene en cuenta que debió afrontar complicaciones, como por ejemplo la lesión de Federico Vera (no jugó los últimos tres partidos), la ausencia de Claudio Corvalán ante Platense (ingresó en el final) y su rápida salida frente a Colón por el golpe que recibió por parte de Facundo Garcés.
Debido a la lesión de Vera, el entrenador debió improvisar con Emanuel Britez de lateral derecho, ya que tampoco estaba disponible Brian Blasi por lesión. Por lo cual, aún con todos los contratiempos mencionados, el equipo no perdió solidez y eso es para destacar. Ya que el DT supo acomodar el bloque defensivo y no resentir su funcionamiento.














