El 4 de junio de 2021 quedará marcado para siempre en la historia de Colón. Ese día, el Sabalero tocó el cielo con las manos al vencer a Racing por 3-0, consagrándose campeón por primera vez en su historia de la Liga Profesional. Bajo la dirección de Eduardo Domínguez, el club no solo levantó su primera estrella, sino que también logró el pase a la final del Trofeo de Campeones frente a River y aseguró su clasificación a la Copa Libertadores 2022.
De la gloria al abismo: Colón, del puesto 1 al 64 en cuatro años
Colón hace cuatro años era campeón del fútbol argentino, y hoy se encuentra penando para sostener la categoría. En 2022 fue 1º en su grupo en la Libertadores.
Por Ovación
UNO / José Busiemi
En aquel momento, Colón emprendió un proyecto ambicioso. Se realizaron inversiones importantes, con contrataciones de jerarquía como Ramón Ábila y el regreso de Luis Miguel “Pulga” Rodríguez tras un breve paso por Gimnasia de La Plata.
Además, se logró retener a piezas clave como Facundo Farías, quien había sido pretendido por Boca, Rodrigo Aliendro y Federico Lértora. La expectativa era consolidar al Sabalero entre los grandes del fútbol argentino y darle continuidad a una campaña histórica, proyectada a nivel internacional.
La sangría de jugadores y la caída deportiva
Sin embargo, la eliminación de la Copa Libertadores marcó el inicio de una etapa complicada. La salida de jugadores fundamentales debilitó al plantel, y la dirigencia encabezada por José Vignatti apostó por Marcelo Saralegui, cuyo ciclo resultó ser el primer indicio de un declive que se profundizaría. La planificación del mercado de pases de verano 2023 se realizó en un contexto económico delicado, con las arcas del club en estado crítico, y la apuesta posterior por Néstor Gorosito no logró revertir la situación, a pesar de que se le dio continuidad más allá de los resultados.
A pesar de los esfuerzos en otro mercado de pases ambicioso, donde llegaron futbolistas de experiencia y trayectoria, como Rubén Botta, Damián Batallini, Alberto Espínola y Germán Conti, entre otros, los cambios no fueron suficientes. La salida de Gorosito y la llegada de Israel Damonte tampoco lograron frenar la caída. La suma de errores deportivos y decisiones dirigenciales desembocó en el descenso, que vino acompañado de la salida de Vignatti y la elección de Víctor Godano como nuevo presidente.
La pesada herencia y la lucha por la permanencia
La nueva dirigencia heredó un club con juicios, deudas y reclamos que complican la gestión diaria. Desde lo deportivo, los errores de las últimas dos temporadas dejaron a Colón en una posición delicada: del número 1 del fútbol argentino en 2021, el club pasó al puesto 64 en la actualidad, tomando como referencia los 30 equipos de Primera División, y se ubica en el lugar 34 en la general de la Primera Nacional.
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Hasta el cierre de la gestión actual, Colón sigue trabajando para tapar agujeros económicos mientras intenta salvar la categoría. La caída de un gigante del fútbol argentino es la consecuencia de decisiones desacertadas en la planificación deportiva y de la compleja transición dirigencial, que demuestra cómo rápidamente se puede pasar de la gloria al desafío de la supervivencia.















