Si Colón tiene un futbolista sobre el cual construir buena parte de sus esperanzas de ascenso, ese es Ignacio Lago. El delantero volvió a aparecer en el momento que el equipo más lo necesitaba y, con su gol de penal ante San Telmo, le permitió al Sabalero conseguir tres puntos fundamentales para mantenerse cerca de los puestos de protagonismo en la Primera Nacional. Pero su aporte fue mucho más allá de la conquista.
Ignacio Lago, el jugador que Colón necesita para alimentar el sueño del ascenso
Ignacio Lago volvió a ser decisivo para Colón y ratificó que es la principal carta futbolística que tiene el Sabalero. Ante San Telmo marcó el gol de la victoria de penal, tuvo una actuación determinante y alcanzó los 10 tantos en la temporada.
Por Ovación
UNO Santa Fe / José Busiemi
Los números del partido reflejan el peso que tuvo Lago durante los 90 minutos. Creó cinco chances de gol, completó seis de sus siete regates y tuvo una efectividad del 75% en sus pases, con 27 aciertos sobre 36 intentos. Además, mostró una enorme influencia cuando el juego se desarrolló en campo rival: acertó 21 de sus 29 pases en esa zona y aportó cuatro centros precisos sobre siete ejecutados.
Un jugador que marca diferencias en Colón
Lago no solamente fue el encargado de ejecutar con precisión el penal que terminó definiendo el partido. Fue el futbolista que más desequilibrio generó en Colón, algo que volvió a quedar reflejado en su capacidad para superar rivales en el uno contra uno.
El atacante ganó seis de los siete regates que intentó, una cifra extraordinaria que demuestra la facilidad que tiene para romper líneas. También ganó 10 de los 17 duelos terrestres que disputó y recuperó cuatro pelotas, mostrando que su influencia no se limita exclusivamente a los últimos metros.
A eso le agregó un dato particularmente interesante: completó sus dos intentos de pase largo, con una efectividad del 100%. Es decir, Lago fue importante para generar juego, progresar, asociarse y también para intentar encontrar soluciones cuando Colón necesitó atacar de diferentes maneras.
10 goles en la temporada y 18 con la camiseta de Colón
Con el tanto convertido frente a San Telmo, Lago llegó a 10 goles en la presente temporada con Colón, una cifra que explica buena parte de su importancia dentro del equipo.
Pero su registro total con la camiseta rojinegra es todavía más significativo: ya lleva 18 goles desde que llegó al club. A eso hay que agregarle su capacidad para generar asistencias, desequilibrio y situaciones de peligro, convirtiéndose progresivamente en uno de los futbolistas más determinantes del plantel.
Y hay algo más: también es, por jerarquía y proyección, uno de los jugadores más cotizados futbolísticamente que tiene Colón. Su rendimiento lo transformó en una pieza sobre la cual el club deposita buena parte de sus expectativas para intentar volver a la máxima categoría.
El desafío de Delfino: potenciar a su jugador diferente en Colón
La llegada de Iván Delfino abre ahora una nueva etapa y uno de los grandes desafíos del entrenador será encontrar la mejor manera de aprovechar las condiciones de Lago.
El delantero puede jugar como atacante, pero su mejor versión suele aparecer cuando parte desde la izquierda, tiene libertad para enganchar hacia el centro y puede aprovechar su pegada y su capacidad para realizar diagonales. Allí encuentra espacios, encara y puede convertirse en una amenaza permanente para cualquier defensa.
El nuevo entrenador ya dejó en claro que lo considera delantero y que conoce sus antecedentes en esa posición. Sin embargo, los registros en Colón muestran que cuando Lago tiene libertad para arrancar desde un costado, su influencia crece.
Por eso, más allá del esquema que elija Delfino, la premisa parece clara: Colón necesita que Lago sea protagonista.
La esperanza de Colón tiene nombre y apellido
En una temporada en la que el Sabalero todavía busca encontrar regularidad y un funcionamiento que le permita pelear definitivamente arriba, Lago aparece como una de las certezas.
El triunfo ante San Telmo fue necesario para no perder terreno. El rendimiento colectivo todavía dejó interrogantes, pero hubo una respuesta que Colón conoce desde hace tiempo: cuando el equipo necesita una aparición individual para resolver un partido, Lago suele estar presente.
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Con 10 goles en el año y 18 desde que viste la camiseta rojinegra, el delantero se transformó en mucho más que un goleador. Es el jugador diferente, el que rompe esquemas, el que genera desequilibrio y uno de los grandes argumentos que tiene Colón para sostener vivo el sueño del ascenso.
Ahora será tarea de Delfino construir un equipo capaz de acompañarlo. Porque si Colón consigue potenciar a su futbolista más determinante y rodearlo de un funcionamiento acorde a sus condiciones, la ilusión de volver a Primera puede empezar a tomar otra dimensión.














