Las divisiones formativas de Colón recibieron una noticia que refuerza el rumbo del proyecto juvenil. Santino González, Gabriel Lovato, Benjamín Alegre y Valentino Albornoz fueron convocados para entrenarse con la Selección Argentina Sub 20 del ascenso, bajo la supervisión de Claudio Gugnali, en el predio Lionel Andrés Messi.
Orgullo sabalero: cuatro juveniles de Colón citados a la Sub 20
González, Lovato, Alegre y Albornoz, de las inferiores de Colón, entrenarán con la Sub 20 del ascenso que dirige Claudio Gugnali.
Por Ovación
Prensa Colón
La citación no solo representa un premio individual para los futbolistas, sino que también ratifica el crecimiento del semillero sabalero, que viene ganando protagonismo en los procesos formativos a nivel nacional.
Un respaldo al trabajo de las inferiores de Colón
Que cuatro juveniles de un mismo club sean llamados a un combinado nacional juvenil no es un dato menor. En el caso de Colón, confirma la apuesta sostenida por la formación, el seguimiento de talentos y la consolidación de una estructura que busca nutrir al plantel profesional con jugadores propios.
Este tipo de convocatorias posiciona al club en el radar de los seleccionadores y potencia el valor deportivo de sus divisiones inferiores. Además, fortalece el sentido de pertenencia de los chicos que ven un camino real desde las canchas formativas hasta escenarios de mayor exigencia.
Experiencia que potencia el futuro
Los entrenamientos en el predio de Ezeiza serán una oportunidad de crecimiento integral para los cuatro futbolistas, más allá que en los últimos meses fueron varios los jugadores de Colón que fueron convocados a la Sub 20 del ascenso. Compartirán prácticas con otros talentos del país, sumarán roce competitivo y vivirán la experiencia de un entorno de selección, algo que impacta tanto en lo futbolístico como en lo personal.
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Para Colón, estas citaciones son una señal clara de que el trabajo en silencio también da resultados visibles, y que el semillero rojinegro continúa produciendo jugadores con proyección.
El mensaje es doble: orgullo por el presente y esperanza por lo que viene. Porque cada juvenil convocado no solo representa su sueño, sino también el de todo un club que apuesta fuerte a sus inferiores.














