Colón

Se terminó la Copa que lo sostenía y continúa la Superliga que lo hunde

La Sudamericana era el principal sostén de Pablo Lavallén, ya que fue el primer técnico en llevar a Colón a jugar una final. Pero a su vez, en el torneo local su cosecha es realmente muy magra, además de perder el Clásico

Lunes 11 de Noviembre de 2019

Son bien diferenciados los parámetros para analizar el rendimiento de Pablo Lavallén como técnico de Colón. Si se circunscribe a la Copa Sudamericana, no hay debate posible, ya que se convirtió en el primer entrenador en llevar al Sabalero a jugar una final.

Ahora si la discusión se traslada al plano local, más precisamente a la Superliga, allí los cuestionamientos surgen rápidamente, porque los números son realmente muy negativos.

El técnico nunca logró un feeling con los hinchas, además de los condicionamientos que tuvo por parte de algunos dirigentes, principalmente de su presidente José Vignatti quien en un par de ocasiones tenía decidido apartarlo de su cargo.

En estos ocho meses que lleva como técnico de Colón, no fueron muchos los partidos en que el equipo jugó bien o mostró un funcionamiento colectivo. Sin embargo, los resultados en la Sudamericana le daban aire. Las remontadas en la Sudamericana, insuflaban de ánimo al plantel y al cuerpo técnico.

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No en vano, en conferencia de prensa y antes de la final, Lavallén asumió la inferioridad futbolística de Colón en relación a Independiente del Valle y apeló al corazón y la garra como principal argumento para soñar con alzar la Copa.

Una forma de admitir su incapacidad de no logar en tantos meses darle una identidad de juego a su equipo. En el fútbol la garra y el corazón son importantes, pero se juega con una pelota y por lo general el que mejor la maneja es el que gana. Y así se reflejó en los 90' disputados en la Olla de Asunción.

En la Sudamericana, el Sabalero disputó 11 partidos, de los cuales ganó seis, perdió cuatro y empató uno. Alcanzó un porcentaje del 57% si se toma como referencia que dentro de los 90' obtuvo 19 puntos sobre 33 en juego, aunque dos llaves las pasó en definición desde los 12 pasos (Argentinos en octavos y Atlético Mineiro en semis).

Pero en la Superliga, la eficacia es realmente muy floja, dirigió 16 encuentros en los que ganó cuatro, empató tres y perdió nueve. Es decir que obtuvo 15 puntos sobre 48 en juego con una eficacia del 31%. Y en la Copa de la Superliga dirigió dos encuentros, de los cuales empató uno y perdió el restante en la serie con Tigre quedando eliminado en la primera fase.

Pero además hay un dato demoledor y es que Lavallén perdió todos los partidos que dirigió como visitante entre Superliga y Copa de la Superliga. En total fueron ocho encuentros, dos por la Superliga pasada, cinco por la actual y el restante por Copa de la Superliga.

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Mientras que en la Copa Argentina, ganó dos partidos y empató los dos restantes, quedando eliminado con Estudiantes de Buenos Aires. Aunque los dos triunfos fueron ante rivales como Acassuso (jugó con los suplentes) y Sol de Mayo. Mientras que con Atlético Tucumán empató y pasó por los penales.

Y encima perdió el Clásico, que hace un mes para Colón era un partido más, pero ahora con el resultado negativo en la Copa, esa caída en el 15 de Abril se analiza de un modo muy distinto. Lo que fue una derrota sin consecuencias, hoy una caída ante el eterno rival podría ser un detonante.

Así las cosas, algunos se quedarán con el Lavallén que supo llevar a Colón a jugar por primera vez en su historia una final de Copa Sudamericana y otros con el Lavallén que no le encontró un funcionamiento al equipo y que en la Superliga sufre casi todos los fines de semana y lucha por mantener la categoría.

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