Colón

Vignatti cambia de figuritas como si Colón fuera un álbum

En menos de tres meses Colón será dirigido por cuatro entrenadores. Pasaron Julio César Falcioni, Sergio Rondina, Adrián Marini y ahora llegó Marcelo Saralegui

Miércoles 28 de Septiembre de 2022

Colón pasó de tener un proyecto a largo plazo con Eduardo Domínguez en el banco que estuvo al frente del equipo durante casi dos años (marzo del 2020 a diciembre del 2021) a una continua improvisación que derivó en un récord para la institución sabalera: cuatro entrenadores en menos de tres meses.

Cuando finalice este Torneo, serán cuatro los técnicos que dirijan a Colón. Y entre el 6 de julio y el 28 de septiembre son cuatro los DT que se hicieron cargo del plantel. El jueves 7 de julio se definió la salida de Julio César Falcioni, el 17 de agosto se fue Sergio Rondina y el 27 de septiembre Adrián Marini dirigió su último entrenamiento. Y este miércoles, Marcelo Saralegui dirigió su primera práctica.

Claramente Colón vive un estado de locura permanente que no resiste el menor análisis. Un entrenador nuevo por mes es el reflejo más concreto de la crisis institucional y futbolística que vive el Sabalero. Con decisiones que no se explican, ni mucho menos se comunican y con técnicos de perfiles muy distintos.

LEER MÁS: Saralegui: "Queremos levantar anímicamente a Colón"

No existe una línea de conducción y se improvisa todo el tiempo. La dirigencia que encabeza José Vignatti se mueve por espasmos y de allí los permanentes vaivenes que evidencia la gestión dirigencial. Pero además pone de manifiesto sus enormes contradicciones.

La llegada de Saralegui sorprendió al propio Chupete Marini y es que después de la goleada ante Argentinos, el DT fue el único que puso la cara y habló en conferencia de prensa. Se hizo cargo del plantel en un momento complicado, pero terminó pagando el costo. Y recibió el destrato que es moneda corriente en Colón.

Después de la práctica le anunciaron que no sería más el técnico. Una desprolijidad más de esta dirigencia, pero con el agravante de que en este caso se trata de un ídolo del club. Fue utilizado y descartado rápidamente. Últimamente Vignatti cambia figuritas, como si Colón fuera un álbum.

LEER MÁS: Las estadísticas de Colón que explican la pésima campaña

En este campeonato, Marini dirigió ocho partidos, Rondina siete y Falcioni seis. Y en principio, Saralegui estará en el banco en los seis encuentros que restan para la finalización. Un despropósito por donde se lo mire, que tiene en la figura de Vignatti y también del secretario deportivo Mario Sciacqua a los mayores responsables en ese orden.

Y tal como sucedió en los anteriores casos, el club Colón de manera oficial no anunció la salida de Marini y la llegada de Saralegui, solo se remitió a agradecerle a Chupete. Tampoco se expresó en relación a la detención de uno de sus vicepresidentes. Como si nada hubiese ocurrido en los últimos días.

La falta de comunicación para con los hinchas es alarmante. Sería saludable que en estos momentos Vignatti de la cara. En la conferencia que dio Marini luego de la goleada que sufrió Colón, el que debía estar presente, era justamente el presidente, sin embargo minutos después del partido abandonó el estadio.

LEER MÁS: Se pone en marcha la era de Marcelo Saralegui en Colón

Ahora es el turno de Saralegui, pero está claro que el problema de Colón no pasa por los entrenadores, más allá de los defectos que pudieron haber tenido. Hoy el déficit es la falta de conducción o en todo caso los errores a la hora de gestionar.

Es también muy cierto que los jugadores son responsables de este momento, porque en definitiva son los que entran a la cancha. Ninguno de ellos, sobre todo los más experimentados pueden hacerse los distraídos, y deben hacerse cargo de este momento.

No obstante, la realidad indica que en la actualidad Colón sufre una crisis institucional que termina sin dudas repercutiendo en lo futbolístico. Y esa confusión que reina en quienes conducen el club se traslada al campo de juego, el Sabalero juega como vive en el día a día y ese es su mayor problema.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario