El balance de los primeros dos años de gestión de Javier Milei revela una economía de contrastes profundos, donde el éxito del superávit fiscal convive con una reconfiguración drástica de los ingresos familiares según el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
La asimetría del ajuste de Javier Milei: la AUH se duplicó mientras la clase media "perdió" siete sueldos
El equilibrio fiscal de Javier Milei se logró por una reasignación de recursos: se blindó la AUH a costa de un fuerte recorte en los salarios y jubilaciones
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La AUH es el único ingreso que le ganó a la inflación
La estrategia oficial de "blindaje" social permitió que el poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) se duplique en términos reales, convirtiéndose en el único indicador que logró vencer a la inflación con un salto de 101%.
Sin embargo, este alivio para los sectores más vulnerables tiene su contrapartida en la clase media y los empleados estatales, quienes han visto cómo el aumento de las tarifas y la licuación salarial golpearon directamente su "línea de flotación", transformando el equilibrio macroeconómico en un desafío cotidiano para el sostenimiento del consumo y el nivel de vida.
El informe del Iaraf (Instituto Argentino de Análisis Fiscal) publicado hace apenas unas horas arroja datos muy contundentes sobre los "ganadores y perdedores" de los primeros dos años de gestión de Javier Milei.
El "efecto AUH": la gran ganadora
El informe destaca que la Asignación Universal por Hijo (AUH) fue el único ingreso que no solo le ganó a la inflación, sino que creció de forma explosiva.
El poder adquisitivo de la AUH cerró diciembre de 2025 con una suba real de 101,4% respecto a noviembre de 2023. Es decir, se duplicó.
El Gobierno aplicó aumentos discrecionales muy por encima del IPC (Índice de Precios al Consumidor) para contener socialmente a los sectores más vulnerables mientras aplicaba el ajuste en otras áreas.
Jubilados: una brecha interna
El Iaraf marca una diferencia crucial según quién recibe bonos y quién no.
Jubilados con haberes medios/altos (sin bono): lograron una recuperación real de 9,3% hacia finales de 2025.
Jubilados de la mínima (con bono): terminaron el período con una caída real de 7,5%. Esto se debe a que el bono (fijo en $70.000 durante mucho tiempo) fue "licuado" por la inflación, perdiendo peso frente al haber básico que sí se indexaba.
Clase media y empleados públicos: el "golpe en la línea de flotación"
- Los empleados públicos nacionales son los más castigados de toda la era Milei, con una pérdida de poder adquisitivo de 33%. El informe cuantifica que en estos dos años perdieron el equivalente a siete sueldos completos.
- Elector privado registrado apenas logró "empatar". Cerraron 2025 con una caída de 0,9%, lo que significa que viven con el mismo nivel (o apenas inferior) que hace dos años, pero con un cambio drástico en sus gastos: ahora destinan mucho más dinero a tarifas de servicios públicos y prepagas que antes estaban subsidiadas o reguladas.
Los datos del Iaraf y el Cepa terminan por dibujar las dos caras de una misma moneda. Por un lado, el Gobierno decidió sostener y potenciar la Asignación Universal por Hijo, que con una suba real del 101%, funciona como el principal dique de contención frente a la pobreza extrema. Sin embargo, este alivio focalizado contrasta con un retiro marcado del Estado en servicios universales: mientras los fondos para Inteligencia (Side) crecieron 52%, áreas críticas como la salud y la educación sufrieron recortes de hasta 40%.
Para la clase media y los jubilados, este escenario representa una doble presión. No solo enfrentan una pérdida de ingresos reales frente a la inflación y el aumento de tarifas, sino que también deben absorber el costo de un sistema público más debilitado.
















