A más de 32 años del atentado contra la sede de la AMIA, la causa dio un nuevo paso judicial. El juez federal Daniel Rafecas procesó a siete ciudadanos iraníes y a un ciudadano libanés, a quienes atribuyó distintos grados de responsabilidad en la planificación y ejecución del ataque ocurrido el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires.
Causa AMIA: procesaron a ocho iraníes y libaneses y avanza el juicio en ausencia
El juez federal Daniel Rafecas dictó el procesamiento de siete ciudadanos iraníes y un libanés por sus presuntas responsabilidades en el atentado de 1994. También dispuso embargos de US$500 millones para cada uno.
Causa AMIA. Procesaron a 7 iraníes y 1 libanés por atentado de 1994.
La resolución, de 648 páginas, fue dictada bajo el régimen de juicio en ausencia, establecido por la Ley 27.784, que permite avanzar con el proceso penal pese a que los acusados permanecen prófugos fuera del país. Además, Rafecas dispuso un embargo de US$500 millones sobre los bienes de cada uno de los ocho procesados.
Los ocho procesados y los roles atribuidos
De acuerdo con la reconstrucción realizada por el magistrado, la decisión de llevar adelante el atentado habría sido adoptada en 1993 por las máximas autoridades del régimen iraní y posteriormente ejecutada por Hezbollah mediante una estructura de apoyo regional y local.
Entre los procesados como autores mediatos se encuentran Ali Fallahijan, entonces ministro de Inteligencia de Irán; Ali Velayati, quien ocupaba la Cancillería iraní; Mohsen Rezai, por entonces comandante de la Guardia Revolucionaria; y Ahmad Vahidi, quien estaba al frente de la fuerza Al Quds.
Como cómplices necesarios, Rafecas procesó a Hadi Soleimanpour, exembajador iraní en Argentina; Mohsen Rabbani, quien se desempeñaba como consejero cultural de la Embajada iraní; y Ahmad Asghari, señalado en la investigación como agente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.
El octavo procesado es Salman Raouf Salman, también identificado como Samuel El Reda, ciudadano libanés vinculado a Hezbollah. El juez le atribuyó un papel central en la coordinación de la etapa final de la operación.
Cómo se reconstruyó el atentado
Según la resolución, los responsables adquirieron una camioneta Renault Trafic el 10 de julio de 1994, que posteriormente fue acondicionada y cargada con explosivos. El vehículo fue utilizado el 18 de julio para concretar el ataque contra la sede de la AMIA.
El atentado provocó 85 muertes, 151 personas heridas y graves daños materiales. Los hechos fueron encuadrados judicialmente como homicidios y lesiones reiteradas, agravados por odio racial o religioso y por el empleo de un medio capaz de generar peligro común, además de daño agravado por motivos discriminatorios.
Rafecas también calificó el ataque como crimen de lesa humanidad y sostuvo que puede ser encuadrado en la figura de genocidio conforme al Derecho Internacional.
La resolución dispuso, además, la falta de mérito de Abdallah Salman y Hussein Mouzannar. En tanto, el magistrado no avanzó sobre la situación de otras personas mencionadas históricamente en la investigación por encontrarse fallecidas, según consta en la resolución.
El camino hacia el juicio en ausencia
El procesamiento constituye un nuevo avance dentro del mecanismo de juicio en ausencia incorporado al ordenamiento jurídico argentino. La medida todavía puede ser apelada por las defensas.
Si la resolución queda firme luego de las instancias de revisión correspondientes, el juzgado deberá continuar con los pasos procesales necesarios para avanzar hacia un eventual juicio oral y público en ausencia de los acusados.
De esta manera, la investigación judicial por el atentado a la AMIA vuelve a atravesar una instancia decisiva, más de tres décadas después del ataque que dejó 85 víctimas fatales.
















